Fran y Mauro,… Mauro y Fran
Puede que no haya sido de la forma que hubiesen soñado: el marcador no ha acompañado, la temporada ha sido para olvidar, los problemas de Fran con Lendoiro, las lesiones de Mauro… pero el homenaje de hoy ha sido merecido, emocionante y nostálgico.
Con ellos se ha ido mucho del Depor y un poco de la Liga. Da la sensación de que lo vivido con estos dos jugadores tardará mucho en volver a repetirse: Llevar a un equipo de jugar en segunda, mantenerlo en primera, codearse con los grandes, jugar en Europa, ganar la Copa del Rey, ganar una Liga, jugar la Champions, jugar en los estadios más simbólicos (y muchas veces ganar),… Y Fran y Mauro Silva han sobrevivido a todo y a todos, ya casi no recordamos ni a los compañeros que tuvieron en el nacimiento del mito.
Fran siempre fue la parte emocional del proyecto. Uno de los pocos (si no el único) canteranos que ha llegado a la élite, a la élite de verdad, que estuvo a punto de irse al Madrid de Ramón Mendoza (creo que llegó a firmar) justo el verano antes del nacimiento del Super-Depor. Creo que ha sido mejor así. Fran estuvo llamado a liderar a ese Depor, de juego alegre y fácil que encandilaba a todo el mundo. Porque el Super-Depor no era solo un equipo modesto que caia simpático a la gente, aquel equipo jugaba alegre y bien, y eso era doble mérito. Fran siempre fue el nexo con la identidad del equipo, especialmente delicada en un equipo que en algunas épocas ha abusado de los fichajes de medio pelo tan de moda hace unos años.
Mauro encarna la otra cara de aquel proyecto ambicioso. La de traer jugadores de calidad al Depor, jugadores inalcanzables en principio a un equipo modesto y que sólo se conseguían atar a base de mucho esfuerzo e imaginación. Pero Mauro Silva fue mucho más, fue el ejemplo de la profesionalidad, del jugador al servicio del equipo, del jugador que viene de fuera pero que se integra donde va. Cuando Bebeto tenía morriña, llegaba tarde a las pretemporadas… Mauro estaba puntual y sin queja alguna. Cuando vino la invasión de comunitarios y de fichajes temporales, Mauro sentía el club. Cuando otros han “rajado” (y en ese equipo han sido muchos) el sólo ha puesto sentido común y unidad. Me hubiese encantado que aquella propuesta de Segurola y Paco González de haber hecho el logo de la Liga con su silueta (al estilo NBA y Jerry West) hubiese salido adelante.
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