Este verano se lleva la carta de libertad
Con el mercado de fichajes estancado, una teoría sin contrastar se ha abierto paso como una verdad suprema: como medio continente anda tieso, en cuanto uno de los pocos pudientes (Abramovich, se supone) ponga a circular sus euros, todo el mundo tendrá su parte del pastel para gastar y reforzarse. Ejemplo: si el Chelsea ficha a Shevchenko por 85 millones, el Milan podrá contratar a Cassano por 40 y a Henry por 45. La Roma, con esos 40, comprará a Nedved (20) y a Makaay (otros 20), y el Arsenal le levantará al Madrid a Robinho. Y así hasta el infinito.
A la espera de que el tiempo confirme o deseche esta hipótesis, la tónica en los primeros movimientos señala una tendencia: este verano se lleva la carta de libertad. Así se han reforzado el Barça (Van Bommel, Ezquerro), la Juventus (Kovac, Giannicheda), la Roma (Kuffour, Nonda) o el Milan (Vogel, Jankulosky). El flujo monetario se hace de rogar. El Chelsea, de momento, apenas se ha gastado 12 millones en Del Horno (dinero que no saldrá de Lezama, donde hay goteras) y ha ingresado nueve por Kezman. El Manchester ha desembolsado 6 millones por el coreano Park y el Valencia 12 por David Villa, pero no parece que PSV y Zaragoza vayan a ser los epicentros de ningún terremoto monetario.
Secciones: Fichajes




