Ronaldinho y la fe en el hambre

Ronaldinho.jpgVa en serio. El Barça le va a ofrecer a Ronaldinho un contrato vitalicio: cinco años fijos, hasta 2010, y cuatro más opcionales, que se renovarían de uno en uno. En total, 125 millones (13,8 por temporada). Colgadas las botas, el brasileño se convertiría en embajador del club. Se supone que, en esta ocasión, Joan Laporta no sigue las enseñanzas del gran gurú Johan Cruyff, enemigo de los contratos largos que acomodan a los jugadores así como de contratar a futbolistas llegados con la carta de libertad (casos de Van Bommel y Ezquerro).

Así desmenuza hoy Ramón Besa las cifras en El País:

“Ronaldinho, que desde su llegada al Barça en 2003 ha mejorado ya una vez su contrato, tendría asegurados unos 64,6 millones fijos, 46,4 según incentivos, 15,2 resultantes de una comisión del 5% sobre los dos conceptos anteriores y un millón más desde la segunda temporada a cambio de que ceda el 33% de los derechos de imagen. La cláusula de rescisión quedaría fijada en 150 millones (la misma que ahora, aunque la cantidad es decreciente y puede llegar hasta los 80 millones) y, una vez acabado el contrato, ejercería de embajador por una cantidad por determinar. La mejora respecto a los ingresos que percibe Ronaldinho es sustancial puesto que el jugador, con contrato hasta 2008, percibe un fijo de 4,5 millones aunque puede cobrar hasta ocho en función de los objetivos del equipo azulgrana”.

En las últimas semanas Xavi, Deco y Etoo han ampliado sus contratos hasta 2010 con la bendición de los mismos que llevan un año dando palos a Florentino por el plan de pensiones de sus figuras (no todos). Se espera que los próximos en renovar sean Puyol y Rijkaard.

Muchos análisis coinciden al señalar que buena parte del éxito del Barça este año ha residido en el hambre de sus jugadores. Resulta imposible vaticinar si esa voracidad se atenuará o no. El club, claro está, confía en que se mantenga intacta. “Jugador pagado, no se mata tanto”, dice desde la oposición Lluis Bassat. El tiempo dirá.

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