“Decepción” e “ídolos falsos”
La prensa resalta hoy la falta de contundencia (especialmente ofensiva) de España para explicar el decepcionante empate de anoche (1-1) ante Serbia y Montenegro. Los diarios subrayan unánimemente la superioridad española, especialmente en la primera parte, y el caos que sucedió al gol de Kezman. Raúl, Xavi, Xabi Alonso y Michel Salgado salen reforzados. Nadie obvia el error decisivo de Casillas, pero los dos nombres que cotizan a la baja entre nuestros medios son Torres y Joaquín.
* “Después del gol de Serbia eché de menos un equipo más hecho, con más automatismos y con más fe en sí mismo. Eché de más el partido del equipo B contra Canadá, y tantos cambios en tantos partidos, y tanto mamoneo, y que se me perdone la palabra, en tantos y tantos partidos. O se tiene equipo o no se tiene. Si se tiene equipo, se repone uno de una mala salida del portero con resultado fatal. Si no se tiene equipo se entra en un babedurre de cambios, de miradas, de arreones, de esfuerzos individuales sin provecho posible. Esa fue la mala cara de España en la última medida hora”. [Alfredo Relaño en As]
* “Duele que estemos todo el año adorando a ídolos falsos, ovacionando pijadas, ensalzando pasecitos y fintitas y que a la hora de la verdad, cuando hay que dar el do de pecho y decir aquí estoy yo, nos vuelvan a dar el palo”. [Juan Manuel Gozalo en As]
* “Es razonable decir que España debió ganar. Tuvo un buen tramo del primer tiempo, pero volvieron a fracasar varios jugadores, Fernando Torres y Joaquín, sobre todo”. [Maldini en As]
* “Un error de Casillas devolvió a España al lugar que acostumbra: la decepción […] Es un equipo con demasiadas asignaturas pendientes, un equipo que no remonta y mantiene a su alrededor el desánimo que caracteriza a la selección desde hace demasiado tiempo […] Joaquín fue, en el mejor caso, el jugador intermitente de siempre. Sus grandes condiciones (velocidad, desborde por los dos lados, potencia en el remate) terminan desperdiciadas por su desinterés en manifestarlas. Tampoco Torres jugó con claridad. Parece agitado, sin la serenidad necesaria para sacar ventaja de su velocidad y potencia. No acaba de consolidarse en la selección”. [Santiago Segurola en El País]
* “No comprendo muy bien el cambio de Fernando Torres, que había sido hasta entonces una buena referencia a la hora de ayudar a los centrocampistas, tocar de cara y abrir el juego a las bandas. Tampoco tuvo España lo que podríamos llamar un plan B. Alguna solución de emergencia que haber puesto en marcha por si las cosas (como finalmente sucedió) se pusieran feas. […] A Vicente y a Joaquín les faltó atrevimiento para encarar con más soltura el uno contra uno”. [Radomir Antic en El Mundo]
* “Es como si [España] tuviera los mecanismos para hacer suyo el fútbol y careciera de los necesarios para conservarlo. Posee la técnica que está en la base de este juego, como ha repetido Luis Aragonés, pero el fútbol se compone de más cosas que estos jugadores no han aprendido”. [Orfeo Suárez en El Mundo]
Actualización [9-IX-05]
* “Esta vez no hubo pereza o desinterés. Por lo tanto, estamos mucho más preocupados que antes. [Ante Canadá] los jugadores no querían.Pero anteayer sí quisieron. Y, como no pudieron, la esperanza retrocede hasta casi la desaparición. La desesperación. Que España no marcase más que un tanto a partir de la imperiosa necesidad, el apoyo entusiasta del público y la estupenda pinta de la alineación conduce a un fatalismo descorazonador. ¿Qué se puede hacer cuando todo eso falla?” [Carlos Toro en El Mundo]
* “El verdadero problema reside en la absoluta endeblez competitiva de nuestros internacionales y, desde luego, en su inferior calidad con respecto a otras selecciones. España sólo reacciona cuando se encuentra en una encrucijada y ahora, con la vista puesta en el Mundial de Alemania, puede que sea demasiado tarde”. [Juan Manuel Rodríguez en Libertad Digital]
* “A veces parece que el fútbol es un mundo perfecto, donde sólo se equivocan los españoles. No es verdad, pero es indiscutible que España paga más que nadie sus errores. Eso significa que estamos ante una selección poco competitiva, con graves dificultades para superar las adversidades. O todo va como la seda o no hay manera. Y lo normal en el fútbol es enfrentarse a la adversidad. En unos casos, porque el rival es notable o porque los partidos se reservan bromas muy pesadas: un penalti fallado, el error del portero, la equivocación de un defensa… Hace mucho tiempo que España no logra reaccionar al impacto de un gol en su portería, con fallos o sin fallos por medio. La selección no tiene la piel dura de las selecciones que encuentran la manera de resolver sus dificultades jugando bien, mal o regular. No es verdaderamente competitiva […] España no hace goles, no garantiza la fiabilidad defensiva necesaria ni dispone de la clase de jugadores que invitan al optimismo en los momentos críticos. Todo lo contrario. Tanto en la Eurocopa (en los encuentros con Portugal y Grecia) como en esta fase de clasificación, el equipo se ha desfondado tras recibir un golpazo”.[Santiago Segurola en El País]
Secciones: Selección Española, Fútbol mediático, Alemania 2006, Alemania 2006, España
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