Fernando Torres, de ‘Ronalniño’ a ‘niño mimado‘ en siete meses
“Los medios encumbran a los futbolistas para luego destruirlos”, suelen argumentar los aficionados. Más de una vez llevan razón. Ahora que, además de memoria, tenemos discos duros y hemerotecas digitales, es más fácil mostrar ejemplos.
Hace siete meses, tras la victoria del Atlético en el Camp Nou, un columnista elevaba a los altares a Fernando Torres:
[7-II-05] “Fernando Torres ha demostrado una madurez impropia de su edad […] Ha manejado la situación con temple y serenidad. […] Y ayer estuvo en su sitio, en plan figura […] Torres acabó con esta tontería. […] Salió del Camp Nou más crack de lo que entró. Dejó a los atléticos felices y a los barcelonistas, aún más enamorados […] Es el crack de los próximos años, el complemento perfecto para Eto’o y Ronaldinho […] La Liga adquiere otra dimensión, con el Madrid a cuatro puntos. Pero no hay que dramatizar. Es sólo un pinchazo en manos de un niño bueno, muy bueno. Tanto, que merece que le llamemos ‘Ronalniño’”.
Tras el España-Serbia del miércoles, este mismo periodista afilaba la guadaña. Torres ha bajado muchos peldaños. Ya no es un crack, sino un proyecto de crack. Y un proyecto muy dudoso, además:
[9-IX-05] “El miércoles, Torres tenía la gran oportunidad de su vida. […] Pero el ‘Niño’ no respondió, le cuesta hacerse hombre. En la selección y en el Atlético. Porque ésta es otra: ¿qué ha conseguido el Atlético con él como estandarte? Pues, ascender a Primera y poco más. Casi todos los equipos tienen a futbolistas que en un momento determinado se echan al equipo a la espalda y tiran de él. […] Pero Torres, ¿qué? Eso sí, es mediático, se tiñe de rubio, se peina a la moda y las quinceañeras se pirran por él. Tiene más imagen que gol, que es precisamente lo que necesita el Atlético y la selección (¡sólo 3 en 22 partidos!) […] No voy a negar que tiene condiciones de crack, pero sí a afirmar que todavía no lo es. Y que me lo pone fácil para dudar de que llegue a serlo. A Torres se le ha supervalorado y superprotegido desde el principio. Asusta meterse con él, como si criticarle significara matar a una pretendida gallina de los huevos de oro. El ‘Niño’ no crece y, si queremos que crezca, lo mejor será regañarle y no reírle las gracias. Los niños mimados no van a ninguna parte”.
Torres es una fuerza incontenible para unos y poco más que un bluff con mechas para otros. Ese debate es sano, justo al contrario que estos vaivenes mediáticos, inexplicables y oportunistas, que tan sólo desacreditan a quien los firma. Por poco prestigio que, de antemano, pueda tener el autor.
7-II-05 | ‘Ronalniño’
9-IX-05 | Un ‘Niño’ que no crece
Secciones: Fútbol mediático
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