El arte de la rotación
El inicio de Champions y UEFA supone también comenzar a hacer cambios en los equipos, repartir esfuerzos y empezar a dar juego a toda la plantilla: hacer rotaciones. Algo que entrenadores y entornos han elevado al rango de arte. Variables a tener en cuenta: repartir esfuerzos, lesiones, aprovechar estados de forma,sanciones, la búsqueda de un equipo y sistema estable, que los egos de algunos no se vean muy afectados, que los cambios no afecten negativamente al rendimiento del equipo,…
Buena parte del éxito de Benitez en el Valencia se cimentó en las rotaciones, rotaciones científicas basadas en el esfuerzo de los jugadores. Por contra Queiroz, con una nula rotación en el equipo, consiguió dar al traste con una brillante temporada en dos meses, con un equipo totalmente roto físicamente (aunque quizás lo que falló fue la falta de plantilla en número y calidad).
Las rotaciones principalmente afectan a Madrid y Barcelona, los que tienen más profundidad de banquillo, y se supone que más calidad en los mismos. Tienen puestos muy bien cubiertos, a veces demasiado bien cubiertos, y hay que dar salida a esos jugadores antes de que se conviertan en incómodos, acomodados y muy caros suplentes. El coste de los jugadores es algo que también hay tener en cuenta. Los presidentes no suelen ver bien 3 millones de euros de salario en el banquillo.
Y en esto cada uno tiene su librillo. ¿Rotaciones premeditadas… o lesiones y sanciones ya son suficientes cambios? ¿Que jueguen los que están mejor en cada momento, o mejor tener un equipo base estable donde es más fácil introducir los cambios? ¿Por qué no se prepara a parte de la plantilla para tener sus picos físicos en momentos distintos a cuando los tiene la mayor parte de la plantilla? ¿Por qué los jugadores no entienden que no pueden jugar siempre?
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