El Barça empata y sigue sin convencer

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El Barça volvió a pinchar ayer y además en su propio campo. Un empate a dos que en teoría debería dejar al Barça con un sabor amargo, pero que casi se podrían dar con un canto en los dientes si tenemos en cuenta las circunstancias del partido. A pesar de que el Barça dominó, se le puso el marcador en contra justo en el peor momento, y si no hubiese sido por la cantada de Cañizares, el Valencia probablemente podría estar cantando victoria.
Y es que el Barça está cometiendo muchísimos errores en este inicio de temporada. Para empezar el entrenador. Como ya dije en mi artículo de ayer, no entiendo por qué juega Oleguer de lateral. Ayer sacó a Belleti a la media parte pero ya era tarde. ¿Si no quiere poner a Belleti, no es Puyol en teoría el que era lateral antes de central?

El segundo problema grave del Barça y que no lo debería ser es que es el mismo equipo que la temporada pasada. Y eso, depende de contra quien juegues, es un hándicap. Los equipos ya saben cómo jugarle al Barça, saben que quienes mueven el juego son Xavi y Deco, y presionando a ambos en el centro del campo, evitan el movimiento del balón y de paso, el peligro barcelonista.
Ronaldinho ya no desborda como antaño, el año pasado no estaba al nivel de su primer año, pero lo compensaba con genialidades de vez en cuando. Esta temporada aún no ha sacado esa magia, ayer, el único que ofrecía peligro era Giuly, y lo consiguió marcando el primer gol del Barça, justo apunto de finalizar la primera parte, después de un fantástico pase de Eto’o, jugador que después se puso excesivamente nervioso cuando el Valencia remontó, y minó su rendimiento.
La segunda parte empezó perfecta para el Valencia. Una jugada trenzada del Valencia acabó con un balón para Villa y este cayó entre dos jugadores del Barça, el penalty no fue demasiado claro, pero Edmilson tocó a Villa y éste pareció tener suficiente contacto como para caer. El jugador brasileño se llevó la cartulina amarilla. Villa no perdonó y marcó el 1-1.
Seguidamente llegó la jugada del partido. El protagonista: Victor Valdés. Este portero es de esa gente que da rabia, nadamás verlo. Lo ves prepotente, chulo, creido. Da rabia. En el bar se oían comentarios de: “Si Valdés fuese del Madrid lo odiaría a muerte” y frases del estilo. Por eso después de su error lo silbaron. ¿En qué estaba pensando Valdés cuando recortó para el lado en que venía el jugador? Ya le pasó algo parecido contra el Atleti, pero no acabó en gol. Ayer Villa estuvo listo y tuvo suerte, el rebote del chute de Valdés acabó en la portería culé. 1-2 en el marcador y nervios para el Barça.
El Valencia a partir de entonces se dedicó a no jugar, al anti-fútbol. Algo incomprensible cuando parecía tener el Barça contra las cuerdas. El equipo barcelonista se lanzó al ataque y dominó toda la segunda parte, pero sin crear excesivo peligro, el Valencia estaba bien colocado atrás. El problema llegó con Cañizares, se solidarizó con Valdés y se lanzó a un balón alto que era claramente suyo y no se sabe por qué, se le resbaló el balón, cayendo en los pies de Deco y luego en la portería valencianista. 2-2 y ya estaba todo el pan vendido.
El partido, aunque vibrante, fue bastante soso en cuestiones estéticas de fútbol visual y de jugadas espectaculares. Lo mejor el gol de Giuly, lo demás, un partido normalito de dos equipos que aún no convencen con su juego.

Secciones: La Liga, Valencia, Barcelona

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