Barça, Juventus y Arsenal, con paso firme

ronaldinho_udine.jpgTener un jugador que marca las diferencias, y no utilizarlo, es una apuesta segura por la derrota y la mediocridad. Eso es lo que le pasó ayer a un triste Udinese. La ausencia del goleador Iaquinta, convierte a los italianos en un equipo ramplón, timorato y con una casi nula capacidad ofensiva. Ante este esperpento, el Barça, con un Ronaldinho en plan estelar, hat-trick incluido, arrolló casi sin despeinarse al equipo italiano. Con Valdés ejerciendo de espectador durante buena parte del choque, el Udinese sólo consiguió acercarse con peligro tras recibir el primer gol. Una vez anotado el empate a uno, se esfumó la osadía italiana, y el partido fue un monólogo culé. 4-1, ante un Udinese convencido de su derrota, y líder del grupo con 6 puntos.

El Arsenal consiguió una importantísima victoria en Amsterdam. El Ajax es un equipo en proceso de regeneración. Tres o cuatro jugadores notables (Pienaar, Galasek, Lindenbergh), pero poco más. Y es que el aparente dominio del partido de los holandeses, fue completamente inofensivo. Al tempranero gol de Ljunberg, a pase de Reyes, respondió una avalancha ofensiva de los ajaccied, empeñados en no soltar el balón. Pero la pólvora de sus atacantes parecía mojada. Incapacidad casi absoluta de cara al gol. A todo esto, el Arsenal haciendo lo que mejor sabe (pese a la ausencia de Henry), lanzar peligrosas contras intimidando al equipo contrario. Cuando el Ajax se convenció de que su dominio era infructuoso, cedió la pelota a los ingleses, que anotaron el segundo gol por medio de Pires, al transformar un penalty sobre Reyes. Poco después, Rosenberg, en una jugada algo embarullada en el área de Almunia, establecía el definitivo 1-2 en el marcador.

En Turín, la Juve volvió a mostrar su contundencia ante el débil Rapid. Sin emplearse a fondo, los italianos, se fueron al descanso con ventaja, gracias al gol de Trezeguet. Sin apenas llevar peligro a la portería de Abbiati, los austríacos se limitaron a ver pasar los minutos, y defenderse como gato panza arriba. Una Juve jugando al ralentí, pensando más en el partido del domingo frente al Inter (Capello reservó a Patrick Vieira), anotó el segundo tanto, obra de Adrian Mutu, cuando sólo quedaban 10 minutos. Ibrahimovic consiguió el tercero (y primer gol del sueco como juventino en Europa) y definitivo. Mucha atención a esta Juventus, que con la pareja Emerson-Vieira en el mediocentro, y su rigor defensivo de siempre, puede ser el equipo que consiga abatir al todopoderoso Chelsea.

El otro representante español, el Villarreal, no consiguió pasar del empate frente al Lille. El partido, disputado en el Stade de France, fue igualado a más no poder. No fue hasta mediada la primera mitad, cuando el equipo español consiguió sacudirse de encima la salida en tromba de los franceses. Apareció Riquelme (falta al palo incluida), y la luz volvió. La segunda parte tuvo ocasiones para ambos bandos, pero Forlán no estuvo anoche muy fino cara a portería. Aún así, queda la sensación de que los castellonenses pudieron sacar mayor botín en su visita a Francia, en un partido tremendamente táctico, en el que los entrenadores también jugaron lo suyo.

En Old Trafford, un pobre Man United, muy mermado por las ausencias, venció in extremis a un animoso Benfica. Van Nistelrooy, que parece haber recuperado la forma de hace dos temporadas, anotó el definitivo 2-1, al remachar a la red un balón suelto a la salida de un córner, a falta de 5 minutos para el final. Los experimentos de Fergie con Alan Smith en el mediocentro, siguen sin funcionar, y mucho tienen que cambiar las cosas si se quiere aspirar a algo en Europa.

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