Liverpool-Chelsea con una espina de por medio

be-mou.jpgChelsea y Liverpool protagonizan esta noche en Anfield el duelo más interesante la jornada en Europa. Lo presidirá un recuerdo reciente: el del partido disputado en el mismo escenario hace apenas cinco meses, cuando los locales rompieron los pronósticos y dejaron al equipo de Mourinho fuera de la final. Esa final, como se vio después, la tenía subrayada el destino con rotulador rojo. Los londinenses aseguran que no buscan revancha, pero el partido suena exactamente a eso. Y más si se tiene en cuenta que su ariete esta noche puede ser Hernán Crespo, autor de dos goles estériles en aquella misma final que ya se ha convertido en mito.

El Chelsea ha comenzado el año como un cohete. No sólo gana todos sus partidos, sino que desprende una suficiencia que adormece por momentos. Luego aprieta, juega por arriba o por abajo, marca un gol desde fuera del área o en el área pequeña, y hace caja. Al Liverpool, en cambio, hacer un gol le cuesta horrores; lleva tres en la Liga, dos de ellos en el último partido. El dibujo de Benítez no es muy generoso. Juega con un solo punta que, lesionado Morientes, está siendo Peter Crouch, un ala-pivot procedente del Southampton. El capitán, Steve Gerrard, tiene mucho que decir. Sus llegadas al área son una aportación más valiosa que su juego en el centro del campo, donde a veces no tiene el peso exigible. Ha comenzado el curso con problemas físicos, lo que podría explicar en parte esa sequía.

Enfrente, Gerrard se encontrará a Frank Lampard. En la prensa británica se anuncia el partido de esta noche como un duelo entre ambos, aunque la comparación, más que odiosa, es improcedente. Aunque tienen puntos comunes (el disparo lejano, la llegada) Lampard es mucho más participativo y juega en un centro del campo donde Makelele cuida la espalda y Mickael Essien hace eso mismo y más. El ghanés estorba y roba, recupera y da salida al balón. Si Luxemburgo no nos hubiera empachado de geometría a estas alturas de temporada, podríamos hablar de triángulo mágico. Pero es sólo una de las líneas con las que el Chelsea pretende ganar todo este año. Qué mejor que comenzar sacándose la espina más dolorosa del año anterior.

Secciones: Liga de Campeones

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