A Joseph Blatter le entra miedo: La FIFA contra las cuerdas

blatter.jpgAcuciado por la revolución que puede provocar en el fútbol internacional lo que decida un tribunal belga sobre si los clubes deben ser compensados por ceder a sus jugadores a la selección (algo que piden el Charleroi belga con el respaldo del G-14), Joseph Blatter, amo y señor de la FIFA, se siente acosado y temeroso de perder su buen pellizco en un negocio llamado fútbol. Su reacción está fuera de lugar.

Decir que “es una locura que haya jugadores ganando entre 8 y 11 millones de euros”, o “si no hacemos nada el dinero puede asfixiar al fútbol”, o incluso, pasándose de la raya, comentar que:

Las negociaciones a las que jugadores semianalfabetos y malhablados someten a sus clubes para subir sus salarios son inaceptables. ¿Qué lógica o derecho cualifican a un hombre de veintitantos años para exigir ganar en un mes lo que su padre no gana en una década?

La de unas personas con una vida laboral de un máximo de 12 años que deben explotar todo lo que puedan. Si vivimos en el libre mercado, donde prima la oferta y la demanda, del tanto tienes tanto vales, Blatter se descuelga diciendo que esto es capitalismo del salvaje oeste en el que “hay un nuevo mercado, creado por agentes deshonestos y dueños de clubes avariciosos, que sólo piensan en sus propios ingresos”. Y yo me pregunto, ¿en qué piensa el señor Joseph Blatter, autoproclamado gran pontífice del fútbol mundial, sostenido en el poder por la mayoría de las federaciones que curiosamente no van a participar en el próximo mundial de fútbol, cuando lanza todas estas manifestaciones claramente autodefensivas?

Simplemente que ve el negocio del que se ha estado forrando la FIFA, la explotación de los torneos de selecciones, en el alambre.

La ecuación es muy sencilla. Yo, club de fútbol, tengo una serie de jugadores, en los que tengo invertido un montón dinero, con los que corro el riesgo de que se lesionen vistiendo mis colores, pero por los que no cobro nada si se lesionan jugando un torneo de la FIFA

Vale que al final estamos hablando del Mundial, y que es un escaparate, pero ahí, muchos de los jugadores que intervienen, se están jugando un jugoso contrato. Obviamente yo estoy del lado de los clubes, del que arriesga su dinero. Porque el señor Blatter debe valorar que en la tarta, todos tienen derecho a una porción. Y que conviene no olvidar, que son esos jugadores a los que menosprecia, los que enriquecen las arcas y los bolsillos de caraduras como los dirigentes de la FIFA. Es decir, de su bolsillo señor Blatter. Por cierto, ¿qué pensará Maradona de todo esto?

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