El Madrid arrasa al Rosenborg pero no despeja sus interrogantes

El pasado miércoles el Madrid enderezó su dubitativa marcha en la Liga de Campeones con una contundente victoria sobre el modesto Rosenborg noruego, que sin embargo no despejó completamente las dudas sobre el futuro del equipo, huérfano para los próximos partidos de sus dos artilleros brasileños, Ronaldo y Julio Baptista.
El encuentro en sí no tuvo demasiada historia: un primer tiempo espeluznante del conjunto madrileño, sin claridad ni ideas para romper el entramado defensivo escandinavo, fue cerrado de modo sorprendente por un gol del capitán noruego Strand. Sin embargo, dos tantos consecutivos de Woodgate y Raúl justo después de la reanudación voltearon el partido, que ante la pasividad forastera se convirtió en un paseo militar y en una fiesta para la afición que, de forma numerosa, se congregó en el Santiago Bernabéu.
Más allá del resultado, el partido dejó varias enseñanzas, algunas de las cuales vienen vislumbrándose desde hace ya bastante tiempo. La primera, evidentemente, es el clamor, ya tanto en el estadio como en todos los medios periodísticos, porque Guti sea titular. Sin realizar uno de sus mejores partidos, volvió a convertirse en el cerebro del juego blanco; su presencia no sólo se nota en su aportación personal, sino en cómo mejoran sus compañeros cuando el canterano se halla en el campo. Por contraste, resultó penosa la actuación del francés Zidane, sin sitio ni resuello, muy lejos de sus mejores momentos; se siembra poco a poco la idea de que su presencia como titular viene impuesta por motivos honoríficos y/o publicitarios.
A pesar de la reivindicación personal de Woodgate, admirable por su tesón, la defensa deja graves interrogantes, como la solvencia de este futbolista en partidos de alta exigencia, o la capacidad física de Roberto Carlos, culpable por negligencia del gol noruego. Sigue sin aparecer el gran Robinho de Cádiz, y el equipo se asienta, además de en Guti y Casillas, en la fortaleza de Pablo García, el colosal estado de forma de Beckham jugando en su puesto natural de interior, y la evidente recuperación de Raúl (grandes goles de estos últimos). Veremos si será suficiente para afrontar el exigente calendario que se le avecina al Madrid.
No quisiera concluir este comentario sin hablar un poco del Rosenborg. De aquel equipo profesional y fiable de finales de los 90, con Strand y Skammelsrud llevando la batuta y las dos poderosas puntas de lanza que eran Mini Jakobsen y Brattbakk, queda bastante poco. Una táctica timorata, unos centrales, Kvarme y Riseth , de barraca de feria y un centro del campo inoperante justifican sobradamente su situación actual en puestos de descenso en su liga, tras haberse alzado con el campeonato durante ¡trece! años consecutivos.
Secciones: Real Madrid, Liga de Campeones
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