Fila 18, fondo norte: la insoportable ausencia de Ronaldo

zidane_valencia.jpg [Antonio Toca compartirá con Notas de Fútbol todo aquello que se le pasa por la cabeza desde su asiento del Santiago Bernabeu]

Por mucho que se empeñe Florentino en resaltar que el Real Madrid es un negocio galáctico, tengo claro que el principal activo del Madrid son sus aficionados. Aquellos que, vaya bien o mal el equipo, llenan domingo sí y domingo también el estadio. Esos sufridos seguidores, a quienes los dirigentes maltratan trayendo entrenadores como Vanderlei, son los que hace de este equipo tan gran negocio. De la leyenda, sí se encargan los jugadores.

Son curiosas las relaciones que es establecen en el estadio con los compañeros de asiento. Fuera de allí es complicadísimo coincidir con ellos, pero el roce de encontrarse cada quince días convierte el hecho de acercarse al campo a ver a tu equipo en algo más, y no sólo me refiero a compartir la bota de vino, ya estés en la fila 17 o en la 19, ya te guste más o menos Ronaldo (que es una discusión que nunca entenderé), la cuestión es que durante las dos horas que uno está allí sentado, conversa, grita, salta, se abraza, se desahoga, se indigna con los árbitros y opina (como un foro).

…Que si Vanderlei tuvo las narices de sentar a Figo, ¿por qué no se atreve a hacer lo mismo con Zidane?, por poner un ejemplo… Que a un Madrid sin Ronaldo es tan fácil defenderle, que si no hay un entrenador válido que sepa hacer algo diferente, se le van a ver las carencias… del equipo y del entrenador, retumbando las palabras de Vanderlei, “quien se acuerda de Ronaldo, hemos ganado 4-1 al Rosenborg”. Y es que el Madrid, frente al Valencia, fue la primera vez que se enfrentó con un equipo de verdad en la liga, el otro fue el Olympique de Lyon, que le planteó un partido serio y lleno de complicaciones, que Vanderlei no supo ver (¡que cambios!). Ahí fue donde todos nos acordamos de Ronaldo… de las bandas y de su insoportable ausencia.

La sensación, dejando pasar unos días después de jugado el partido, y desde el punto de vista de mi pequeño rincón del campo, es muy pesimista, porque para desgracia de los que seguimos yendo al estadio, el juego hace mucho tiempo que abandonó el Bernabéu, aunque el Valencia trajese a Madrid el aroma de los partidos que te gustan vivir.

Al final, lo peor es retirarte con la derrota metida en el cuerpo, y la convicción de que esa vez ganó el mejor. Y ahora mismo para el Madrid fue una derrota de las que duele, ya que se trata de un equipo que tiene que recuperar la autoestima, incluidos los aficionados.

Más información | La ducha
En notas de fútbol | El comienzo… a pesar de Vanderlei

APUNTES

* Los árbitros siguen mal. No pueden ser las estrellas del espctáculo. Perjudicó a los dos equipos y crispó el ambiente, como hace tiempo no veía a la gente ponerse contra un árbitro. Hizo lo peor que pudo hacer un árbitro: un arbitraje sibilino y de tío listo.

* Curiosa las reacciones de los jugadores con respecto a las actuaciones arbitrales, dependiendo si has ganado el partido o lo has perdido. Para algún jugador del Valencia, el árbitro tuvo la valentía de esar en su sitio. Señores, estuvo fatal, y eso hay que decirlo se gane o se pierda.

* Lo peor que puede hacer un árbitro es que los jugadores se los coman. Y Cañizares se merendó psicológicamente a Dauden.

* Guti necesita a Ronaldo para plantearse ser titular.

* Gusta la actitud de Sergio Ramos en la grada. Con 19 años aún disfruta con este juego, y eso se le nota.

* El Madrid hace años que no sabe jugar cuando tiene a un equipo hecho y que sabe lo que quiere en frente. Aún escuece la eliminación en Champions contra la Juve de Capello.

* Vanderlei, Vanderlei, espabila… que si de algo adolece el Bernabéu es de paciencia.

* La tensión del campo te hace ver un partido de fútbol de manera completamente diferente, y eso que no tengo un asiento caliente.

Secciones: Real Madrid

« Athletic Club de Bilbao: Alarma roja | Si no fuese por mí… »

Noticias relacionadas