Así las gasta Capello

fabio.jpgCorría el minuto 58 en Delle Alpi, en el partido que enfrentaba anoche a Juventus y Bayern, con el liderato del Grupo A de la Liga de Campeones en liza. Fabio Capello había planteado de inicio un novedoso 3-4-1-2, con Zambrotta y Chiellini ejerciendo de carrileros para tapar las incursiones por banda de Zé Roberto y Deisler desde muy arriba, evitando así las peligrosas contras bávaras. Un planteamiento interesante, pero con el que el equipo perdía cierto peso específico en un medio campo que tenía que verse las caras con Demichelis, Ballack y el propio Deisler.

A la Juve sólo le valía la victoria después de su derrota en Munich. Capello debió verlo claro, cuando en el mencionado minuto 58 de partido cambió radicalmente de sistema, dando entrada a un bregador incesante como Mauro Camoranesi, sustituyendo a Robert Kovac, uno de los tres hombres de la línea defensiva planteada de inicio. Así, se volvía al clásico 4-4-2, con Zambrotta y Chiellini como laterales puros, y un mediocampo formado por Vieira, Emerson, Nedved (que había entrado por Del Piero en busca de mayor músculo y ritmo) y el citado Camoranesi. El cambio no pudo ser más efectivo.

Dos minutos después de dar entrada al centrocampista italo-argentino y de cambiar su sistema, el fútbol daba la razón (una vez más) a Fabio Capello. Gol de David Trezeguet tras jugada de Pavel Nedved. Pura casualidad o no, el hecho es que el ansiado gol juventino llegó justo instantes después del cambio táctico.

Al gol de Trezeguet, respondió Sebastian Deisler con un nuevo gol de falta directa, con el que, y gracias a la colaboración de Abbiati, conseguía la igualada momentánea.

Pero la sorpresa y la muestra del innegable carácter de Fabio Capello, llegó pocos minutos después. 8 minutos después de encajar el gol del empate, el técnico italiano retiraba del campo a Mauro Germán Camoranesi, jugador al que había dado entrada apenas quince minutos antes. Ni un ápice de humanidad ni de compasión en sacrificio del juego, así entiende el fútbol Fabio. Si un jugador no muestra el rendimiento esperado, o no cumple con lo que se le ha encomendado, se le sustituye, aunque lleve diez minutos sobre el césped. Nada ni nadie se interpone entre el técnico de Gorizia y el resultado. Aparentemente, Camoranesi no mostraba ninguna lesión, y acató la decisión de su entrenador como el profesional que es.

Casualidad o no, el fútbol volvió a darle la razón. 2-1 para la Juve. 2-1 para Fabio.

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