El oficio de destruir

PabloPerea.jpg El empate sin goles en un campo tan difícil como Nervión ha sido celebrado casi como una victoria por los aficionados del Atlético de Madrid. Tras una semana en que desde todos los estamentos del club, y especialmente su entrenador, se ha clamado por una capacidad de “dormir” los partidos de la que al parecer carecía el conjunto colchonero, el segundo tiempo del encuentro mostró todo un manual de argucias y trucos para frenar el ritmo de juego: faltas tácticas, cambios eternos, lesiones momentáneas y sospechosas en los minutos finales, sustituciones en el descuento… Nada extraño en un equipo muy necesitado que había cedido puntos en los minutos finales de varios partidos de Liga.

Desde un punto de vista puramente reglamentario, no hay nada que reprochar a este tipo de picaresca: sus defensores engloban todas estas triquiñuelas dentro del amplio espectro de lo que se llama “competitividad” o “deporte profesional”, y todos recordamos entrenadores, equipos e incluso selecciones, siempre difíciles de vencer, que han hecho de esta forma de jugar una seña de identidad.

Sin embargo, para el simple y neutral aficionado al fútbol, este tipo de plan que estira las reglas sin llegar a romperlas para cercenar la creatividad del equipo que quiere o necesita construir fútbol, conlleva corrientes de antipatía hacia quien lo practica y hastío en general hacia el juego. Por tanto, parece deseable que desde las altas instancias se tomaran en consideración estas circunstancias, más dañinas para el espectáculo que otras de las que se habla mucho más, como por ejemplo los errores arbitrales. Soluciones parciales, más o menos extrapolables al fútbol, ya se encuentran en otros deportes: contra la reiteración de faltas, doble penalti en fútbol sala; contra la pérdida de tiempo en los últimos minutos, reloj parado en balonmano, etc. Con algunas pequeñas reformas es posible que pudiera erradicarse en gran manera la cicatería que hemos de padecer en muchos partidos.

Secciones: Debates, La Liga, Sevilla, Atlético de Madrid

« España presenta su nueva equipación | Que no se nos pase: Luxa en la Cope, Kluivert y Quique Sánchez Flores »

Noticias relacionadas