Maracaná 05: el fútbol sin el fútbol

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Fueron sólo unos brochazos en plena noche inaugural de Cuatro, pero la puesta en escena de Maracaná 05 deparó un comienzo poco esperanzador. Al menos para los aficionados al fútbol, a quienes se supone que va dirigido. Tan original pretende ser el programa que, al menos en su primera emisión, no ofreció sino un poco más de lo mismo. El fútbol es apenas una excusa, un asunto colateral que sólo importa en la medida en que se puede cruzar con algunas prácticas televisivas tristemente extendidas. Aunque la noche deparó un encuentro entre Casillas y Etoo, la dosis de deporte se rebajó por momentos para hacer hueco al chiste fácil, a la entrevista supuestamente indiscreta, a la aparición estelar del freak de turno o a las absurdas imitaciones de Carlos Latre, embutidas con calzador (¿qué pintaban Torrente y el padre de Julio Iglesias?) y plagadas de tacos innecesarios. Hubo momentos de absoluta vergüenza, propia y ajena. Un hincha del Racing improvisó una canción a lo Leonardo Dantés y a Latre le faltó tiempo para arrancarse con la suya. La gracia, muy celebrada, consistía en que no era capaz de encontrar ninguna expresión que rimara con “cinco”. Para morirse de risa.

No fue el peor momento. Paco González, que ha pluriempleado en el programa a medio Carrusel Deportivo, dio paso luego a Connie Quintero, una reportera colombiana que, ataviada con una chaquetilla de leopardo, se estrenó con una entrevista pretendidamente picante a Fernando Torres. El Niño no se distingue precisamente por su salero. Se presentó al encuentro disfrazado de estrella del rock y respondió con desgana a preguntas interesantísimas sobre su ropa interior o sus tatuajes. Quintero, muy curiosa, le preguntó por el “tabú” que afirma que los futbolistas son grandes amantes ¿No estaría buscando la palabra “mito”?

Otro componente de Carrusel, Juanma Castaño, se dedica a ejercer de graciosillo [perdón por la expresión, no se me ocurre otra] paseando entre el público micrófono en mano. Una de sus primeras intervenciones tuvo por objeto recordarle a una señora lo mucho que su tinte de pelo le recordaba al de Santi Cañizares. Jorge Hevia, como en la radio, se ocupa de leer los SMS de la audiencia, demostrando que los contenidos que se trasvasan a pelo de un medio a otro pierden parte de su naturalidad.

Si El Día Después nos mostraba el lado curioso del fútbol (sin perder de vista que por allí pasó el auténtico Dantés), Maracaná 05 amenaza con mostrarnos su cara más banal. Según parece, ha optado por convertir lo secundario en principal y lo principal en secundario. Sólo cuando a Julio Maldonado (Maldini) le permitieron mostrarnos una sutileza de Ibrahimovic o una chilena imposible de Henry dio la impresión de no estar frente a la televisión perdiendo el tiempo vilmente.

Actualización [9-XI-05]: ¿Se le puede llamar crítica a lo que escribe hoy Juan Cruz en El País? Desde luego, vimos programas distintos.

Secciones: Fútbol mediático

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