El Villarreal se hace mayor en Old Trafford

rodriguez.jpgUn punto. Únicamente un punto es lo que separa al Villarreal CF de conseguir su pase a los octavos de final de la presente edición de la Liga de Campeones. Tras su partido de anoche en Old Trafford, a los de Pellegrini les basta con sacar un empate en frente al Lille en El Madrigal en la última jornada de esta primera fase de la competición. Primera participación en la máxima competición europea de clubes, y disputar los octavos de final, todo un éxito de los castellonenses.

El partido realizado anoche por los amarillos frente al Man United en el mítico “Teatro de los Sueños” no puede calificarse como de “brillante”, pero sí debe ser entendido como un partido tremendamente práctico, pleno de oficio y saber estar sobre el terreno. Al Villarreal un empate le sabía a gloria, salió a no perder, y eso fue lo que consiguió, mostrando una madurez como equipo impropia de un debutante en la competición. Idéntico resultado al cosechado en la primera jornada en el partido disputado en tierras castellonenses, y la clasificación al alcance de la mano.

Al hecho de enfrentarse a un peligroso rival como el United, en un campo con el peso de Old Trafford, se añadía la circunstancia de que Pellegrini no pudo contar con dos de sus hombres más importantes, si no los dos de mayor peso en la plantilla: ni Diego Forlán (ex-diablo rojo), ni Román Riquelme fueron de la partida debido a sendas lesiones. Pero los que sí estuvieron, y vaya si estuvieron, suplieron con creces la ausencia de los dos sudamericanos.

Impresionante el trabajo defensivo de Gonzalo Rodríguez, cortando cada ocasión del rival sin complicaciones y demostrando que está para dar el salto a un grande en cualquier momento. Menudo diamante que tiene Pellegrini en el centro de la zaga. Ni tan siquiera las acostumbradas tarascadas del díscolo Rooney consiguieron sacar de su papel al central argentino, que se erigió en uno de los grandes protagonistas del choque.

Ofensivamente, y sobre todo en los primeros 45 minutos, el equipo español apenas hizo nada de mención. Lucho Figueroa estaba demasiado aislado entre los escollos de Rio Ferdinand y Mickaël Silvestre, y apenas le llegaban balones en condiciones. No obstante, su lucha a la desesperada consiguió al menos que el Manchester no se olvidase de defender, y no se lanzase en tromba al ataque, obligándole a cuidar su defensa.

En la segunda parte, el Villarreal pareció sacudirse un poco la presión del Old Trafford (un Old Trafford aburrido y en silencio, todo sea dicho), y puso algo más de empeño en acercarse a la portería de Van der Sar. El omnipresente Sorín y sus galopadas, y alguna acción aislada de José Mari y de Roger, ayer sustituto de Riquelme, dieron algo de brío al apolillado ataque amarillo.

Lo más complicado del partido fue sostener el arreón final del United. En unos 10 últimos minutos de infarto, en los que la portería de Barbosa fue sometida a asedio, emergieron de nuevo las figuras de Gonzalo y del boliviano Peña, que cortaron todas las incursiones de los devils. Un desasistido Van Nistelrooy, un gris Rooney y un intermitente Park, no fueron capaces de crear verdadero peligro y una y otra vez se estrellaban en la muralla dispuesta por Pellegrini.

Un punto que sabe a gloria en Villarreal, que deja al equipo a un paso de conseguir la mayor hazaña de su historia y a Ferguson ligeramente enrabietado.

Secciones: Liga de Campeones, Villareal

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