El mejor equipo del año

IFFHS.jpg Si se le pregunta a cualquier aficionado al fútbol cuál es actualmente el equipo más potente de Europa, es bastante probable que cuatro nombres se repitan con gran frecuencia: los tres ganadores de las ligas más potentes, Chelsea, Juve y Barça, y seguramente también el Milán, doble subcampeón y poseedor de una plantilla envidiable. Quizá habría gente que mencionara al Bayern, vencedor en la Bundesliga, al Liverpool campeón de Europa (aunque con mucha dosis de suerte y escaso juego), o al espectacular Olympique de Lyon.

Pero no, ninguno de estos es el mejor conjunto del continente en la actualidad. Según la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (subsidiaria de la FIFA), ese galardón corresponde al Inter de Milán, cuyo bagaje la temporada pasada fue una Copa de Italia, tercer puesto en la Liga y cuartofinalista de Champions, y que en la actualidad es cuarto en el Calcio a 10 puntos del líder. El mejor equipo español es el Villarreal, octavo, seguido del Betis (!!!), que ocupa el puesto vigésimo, sólo uno por debajo de su lugar actual en la Liga española.

Hurgando en la clasificación, cabe cuestionarse, por ejemplo, por qué hay tanta euforia en el entorno azulgrana si su club se encuentra por debajo de entidades como el Mónaco, AZ de Alkmaar o Shakhtar Donetsk. O cómo el común de los aficionados es tan zote que no cae en la cuenta de que por muchos récords que bata en la Premier, el Chelsea actual está dos cuerpos por debajo del Auxerre y es realmente muy inferior al CSKA de Moscú (¡¡¡ tercero en la clasificación!!!)

Uno se pregunta qué clase de peregrina baremación habrá sido utilizada para elaborar una clasificación tan kafkiana como la que nos ocupa, y al consultarla no se encuentra más que un cúmulo de incoherencias y criterios absurdos, entre las que destaca la siguiente frase, que desde luego merece el calificativo de lapidaria: “Esta Clasificación Mundial de Clubes es un indicador preciso del nivel de los equipos, libre de toda influencia subjetiva. Es el resultado de un estudio profundo de una clasificación justa que permite establecer el nivel de desempeño de cada país a nivel internacional.”

Es indignante que la FIFA dilapide sus fondos en patrañas como esta federación, y que encima a la clasificación se le dé una relevancia mediática similar a la correspondiente a un acontecimiento deportivo relevante.

Secciones: Fútbol mediático

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