Un Madrid diferente… a ratos

madridmalaga.jpgDos partidos son un bagaje insuficiente para calibrar los cambios introducidos por López Caro desde su llegada al banquillo del Real Madrid hace justamente una semana. No obstante, en el partido que enfrentó ayer tarde a Málaga CF y Real Madrid en La Rosaleda, se pudieron ya apreciar algunos detalles en el orden de juego del equipo blanco.

La sorprendente apuesta de Sergio Ramos en el mediocentro (herencia de Luxemburgo) acompañando a Guti, dio pronto la razón al nuevo técnico blanco. El “4″ madridista poco a poco va cogiendo el ritmo a su nueva demarcación, y gracias a su formidable despliegue físico a lo largo de los noventa minutos sale airoso del trance en el que los entrenadores del Madrid parecen empeñados en colocarle. Pensado con frialdad, suena incluso a chiste que el lateral derecho del Sevilla en la pasada temporada, sea ahora uno de los directores de juego de todo un Real Madrid, pero lo cierto es que su solvencia en la complicada posición que le ha sido asignada está sorprendiendo día a día.

Pero lo que más llama la atención del partido jugado por los madridistas ante el Málaga, es su cambio casi radical de actitud con respecto a los últimos encuentros de la “era Luxa”. Viendo la entrega de los blancos, uno se pregunta hasta qué punto puede considerarse responsable a la plantilla de la reciente destitución de Vanderlei Luxemburgo. 90 minutos de entrega y sacrificio, con la “honrosa” excepción de un Ronaldo completamente a la deriva, llaman mucho la atención ante la deplorable actitud mostrada por los jugadores en los últimos encuentros del ex-técnico madridista.

Parece que los mimos dispensados por López Caro a Robinho a lo largo de la semana han dado sus frutos. El brasileño, pegado a la banda derecha por la ausencia de David Beckham, ha cuajado el partido más completo desde que lllegó a España, gol incluido, demostrando, para tranquilidad de los seguidores blancos, que no se le había olvidado jugar al fútbol. Sólo resta esperar al siguiente partido de Liga, para comprobar si esta rentrée de Robinho ha sido sólo flor de un día.

El Málaga llevó poco peligro a la meta de Casillas. Únicamente en los primeros quince minutos del encuentro, con un combativo Salva Ballesta, y en los últimos quince, con la salida al campo del “Chengue” Morales, el equipo andaluz ha conseguido poner en aprietos serios al portero merengue. Especialmente destacable la presencia del “Chengue”, que con su ardor, su pelea y sus casi dos metros de estatura, ha puesto en jaque a los centrales madridistas cada vez que le ha llegado algún balón.

En definitiva, un Madrid práctico y con algunos de los vicios adquiridos en la etapa de Luxemburgo (cierta displicencia en el segundo tiempo, las bandas convertidas en agujeros negros…), ha logrado tres puntos con mayor facilidad de la esperada.

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