Albert Riera, nunca debiste marcharte
Hace tres temporadas, un buen número de aficionados al fútbol nos quedamos prendados de la clase y categoría de un joven que comenzaba a despuntar en el RCD Mallorca. Albert Riera, unas de las más preciadas perlas de la cantera balear, se hizo enseguida dueño de la banda izquierda de Son Moix. Su finísima pierna izquierda, su capacidad para el desborde y su facilidad para servir balones de gol desde la banda, le convirtieron en uno de los jugadores más destacados de aquel Mallorca. Fue el quinto jugador de la plantilla bermellona con mayor número de minutos sobre el césped, por encima incluso de gente de la talla de Samuel Eto’o, Ariel Ibagaza o Harold Lozano. Su juventud, su fulgurante irrupción en el primer equipo y su condición de mallorquín, pronto le convirtieron en uno de los ídolos de la afición isleña, ávida de un “nuevo Luque” a quien rendir pleitesía.
34 partidos como titular y un total de cuatro goles en el Campeonato Nacional de Liga y su importante contribución en la Copa del Rey conquistada por el Mallorca, fueron suficientes para que varios equipos se interesaran por el zurdo manacorí. Al final, ni Atlético de Madrid, ni Valencia ni RC Deportivo de La Coruña, el jugador se buscó un destino algo más inesperado: el Girondins de Burdeos.
Tras dos temporadas en el conjunto bordelés, en las que Riera tuvo unas más que aceptables actuaciones (32 partidos jugados en la primera y 21 en la segunda), el futbolista mallorquín fue consciente de que su nivel poco o nada podía progresar en la Liga Francesa. Decidido a abandonar Le Championnat, apostó por volver a España.
Tras abonar tres millones de €uros por el 75% de la ficha de Riera, el RCD Espanyol se hizo definitivamente con los servicios del extremo de Manacor, en una firme apuesta para reforzar su maltrecha banda izquierda. No obstante, siempre quedó cierta sensación en el aficionado de que Riera llegaba a Montjuïc como “segunda opción”, luego de haberse frustrado el fichaje del anhelado Mario Regueiro.
Con el devenir de la temporada, aquella sospecha se convertía en una realidad. Riera apenas ha contado para Miguel Ángel Lotina (sólo ha sido titular en cuatro partidos de Liga), quien ha demostrado que un jugador del corte del balear (fichado por la secretaría técnica perica y no por él) no encaja en su sistema. Ante el negro futuro que se le presentaba, y con la intención de no ver definitivamente truncada su progresión como futbolista, el jugador ha aceptado finalmente la oferta del Manchester City para jugar en el equipo inglés hasta final de temporada.
Riera nunca ha vuelto a rendir como lo hizo aquella temporada 2002/2003 en el Mallorca. Un buen ejemplo de una muy prometedora carrera que corre grave riesgo de terminar disolviéndose sin mayor trascendencia. Esperemos, por el bien del fútbol, que no sea así.
Secciones: Espanyol, Personajes, Mallorca
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