Notas de la jornada copera de ayer

ValenciaCelebrando.jpg El Depor resuelve la eliminatoria a martillazos. El duelo personal entre los que quizá son en la actualidad los mejores entrenadores de Primera se resolvió por medio de dos cañonazos de Munitis y Scaloni, que abrieron y cerraron el partido y dejaron al Osasuna contra las cuerdas. En el medio, debe destacarse la actuación la de Valerón, que parece que por fin encuentra su sitio en el aguerrido esquema de Caparrós, y que dejó un segundo gol pleno de sutileza. El equipo navarro, con notables ausencias, jugó con la entereza que le caracteriza, pero se mostró romo en la finalización. De todos modos, el Vasco aún se aferra a la magia del antiguo Sadar para tratar de voltear la situación.

Kanouté mantiene a flote al Sevilla. El hermoso partido vivido ayer noche en el Carranza retrató al Cádiz mucho más que al Sevilla, de cuya actitud en el comienzo se quejó amargamente Juande Ramos en rueda de prensa posterior. El conjunto amarillo por fin consiguió unir el gol al derroche de fuerzas y aceptable fútbol que suele desarrollar, para colocarse a falta de media hora con un casi definitivo 3-0, y con el campo haciendo la ola. Sin embargo, para desgracia de su afición, aparecieron dos grandes defectos que también están caracterizando al equipo de Espárrago esta temporada: la incapacidad para preservar resultados y el desfondamiento físico en las segundas partes. Si a esto unimos que el africano Kanouté escogió la noche de ayer para reivindicarse, obtenemos un 3-2 final que deja a los sevillistas cerca de unos cuartos que tuvo perdidos.

El penalty como condena. Getafe y Español disputaron ayer un partido que se puede decir que duró siete minutos, los que fueron desde el 78 hasta al 85. En el primero de ellos, Muñiz señaló penalty sobre Redondo. Se dirigió hacia el balón Güiza, desesperado toda la noche por la ausencia de balones en condiciones, y lanzó el balón al segundo anfiteatro. El trencilla concedió una segunda oportunidad por invasión, e increíblemente Paunovic repitió la pifia de su compañero. La situación terminó de modo lamentable para el Geta cuando Jarque, que ya había avisado unos minutos antes, envió a la red de un cabezazo el centro de Coro. Antes, un Español muy defensivo se había bastado sin grandes problemas para sujetar al equipo de Schuster, muy disminuido por las ausencias de Riki y Rivas.

El Valencia, como un tiro. Está claro que Quique Sánchez Flores ha encontrado su equipo después de bastantes dudas, y el Valencia está en el momento de intentar postularse como alternativa al reinado del Barça. Ayer, en un campo difícil como el Madrigal, se impuso con gran autoridad a un Villarreal que tiró la Copa prescindiendo de varios de sus mejores futbolistas. La mención especial debe ser para Regueiro, inédito casi toda la temporada, que ayer volvió loco a Javi Venta y firmó un gol eléctrico de los que le dieron fama en el Racing. El partido, y quizá la eliminatoria, la acabó ventilando David Villa cuando ya moría el partido, provocando penalty y expulsión del guardameta Barbosa (quizá algo rigurosa) y transformando el subsiguiente lanzamiento. El encuentro de Mestalla queda casi con toda probabilidad a beneficio de inventario.

Dani desquicia al Celta. Al margen del Atlético-Zaragoza, aún por disputar, el emparejamiento que queda más reñido para el partido de vuelta es sin duda el que enfrenta al Celta y al Betis. Tras un primer tiempo en el que los vigueses arrollaron al equipo hispalense y se adelantaron mediante un gol de penalty de Perera, el protagonismo absoluto en la reanudación fue asumido por Dani. El pequeño delantero, amado en Heliópolis y odiado en bastantes campos de España, se movió con picardía, bulló como suele y en una acción típica suya obtuvo de Megía Dávila la expulsión del bisoño José Enrique. Más tarde, con el Celta ya lejos del nivel de la primera parte, puso un centro que el infortunado Lequi introdujo en su propia portería. Las espadas se quedan en todo lo alto para una vuelta que se promete calentita.

Secciones: Copa del Rey

« Pisculichi o el clásico enganche | La prosa de “JuanPi” Sorín »

Noticias relacionadas