Primera derrota de Osasuna en el Reyno de Navarra
Tenía que llegar. Ha tardado, pero el CA Osasuna de Javier Aguirre ha cosechado su primera derrota en su estadio desde que arrancase la temporada. Hasta ayer, el Reyno de Navarra (antes El Sadar) había permanecido como ese feudo inexpugnable pretendido por Aguirre como clave para el éxito de su equipo. Villarreal, Atlético o Deportivo habían claudicado. La visita de un Real Betis en posición comprometida (y que aún no había ganado fuera de su estadio) pero en clara racha ascedente no era uno de esos partidos señalados en rojo en el calendario de los pamplonicas. Nadie podía prever la derrota.
Pero cuando un equipo en racha descendente (Osasuna) se encuentra con otro en racha ascendente (Betis), lo más normal es que ambas rachas continuen intactas y no desvíen sus caminos. Los de Aguirre empiezan a notar la escasez de efectivos en su banquillo. La temporada es muy larga, y si a los rigores propios de la competición liguera se unen las bajas por lesión (Milosevic) o por convocatorias para la CAN (Moha, Webó), Osasuna soporta demasiado peso en su mochila.
Es la clásica historia, mil y una veces repetida. Equipo modesto, que a priori pelea por evitar el descenso, hace una primera vuelta de ensueño y termina en posiciones de cabeza en la tabla. Con el devenir de las jornadas, la acumulación de minutos y cansancio en sus jugadores más resolutivos, la aparición de lesiones o la simple presión de la parte alta de la clasificación, el equipo empieza a desinflarse y acusar su inferioridad. Los grandes no perdonan, ellos siempre están ahí. Tarde o temprano, sus poderosas y completas plantillas les colocan en las posiciones de cabeza, en detrimento del modesto de turno que ese año haya tenido la fortuna de colocarse momentáneamente en cabeza.
Osasuna no parece un caso muy diferente. A buen seguro que seguirán dando guerra de aquí a final de campeonato, y sería un grave error darles por desparecidos. Ni el clásico carácter luchador y peleón del equipo navarro ni el del propio Aguirre van con eso.
Sin ir más lejos, Barcelona, Valencia y Real Madrid tienen todavía que visitar el Reyno de Navarra. Y esos sí que son partidos marcados en rojo.




