El “nuevo” Wimbledon
Hace poco, repasando el historial de equipos que habían pasado en los últimos años por la máxima categoría del fútbol inglés, reparé en el entrañable Wimbledon FC, y me di cuenta de que el suyo era un caso probablemente sin precedentes en el fútbol europeo.
¿Qué buen aficionado al fútbol inglés no recuerda a aquel rocoso Wimbledon de los años 90? Considerado como el paradigma del estilo inglés sobre el césped, eterno practicante de ese “kick and rush” tan típicamente británico, el Wimbledon tuvo el enorme mérito de mantenerse en la élite durante más de una década, practicando un fútbol prácticamente de las cavernas, pero de una efectividad tremenda. Quizá personificado en jugadores como el controvertido Vinnie Jones o John Fashanu, el estilo del equipo londinense marcó una clara diferencia entre los “grandes”, empeñados en desplegar un juego cada vez más “europeizado” (aquel “passing game” popularizado por el Liverpool), y los equipos más modestos que, como el propio Wimbledon, bien por incapacidad o bien por verdadera creencia, se aferraban al clásico y ancestral estilo británico de juego. En la elite desde el año 1986 (cuando aún la Premier League era denominada First Division), consiguieron su mayor éxito al alzarse, de manera absolutamente inesperada, con la FA Cup en 1988, derrotando por un gol a cero al multimillonario Liverpool de John Aldridge, John Barnes y Peter Beardsley. Lawrie Sánchez, autor del gol, será recordado toda la vida por los hinchas del Wimbledon, al igual que el resto de los miembros de aquella “crazy gang“, como fueron apodados. Era el equipo de Dennis Wise (posteriormente, figura en el Chelsea de los 90), del portero Dave Beasant o del propio Vinnie Jones.
Tras aquel título, el Wimbledon aún disfrutaría de doce años más en la máxima categoría del fútbol inglés. Su mayor logro en la competición liguera, el meritorio sexto puesto alcanzado en la 1993/94.
Basando su juego en un estilo aguerrido, tosco y puramente físico, siempre serán recordados aquellos goles en Selhurst Park, en los que al estilo de una mêlée de rugby, los jugadores del Wimbledon empujaban literalmente a contrarios y balón dentro de la portería.
Tras esos catorce años en la elite, y habiendo visto pasar por sus filas a jugadores como Marcus Gayle, John Hartson, Dean Holdsworth o Robbie Earle, los Dons finalmente sucumbieron, descendiendo de la Premier League a la First Division en el año 2000. La derrota sufrida ante el Southampton en la última jornada, unida a la sorprendente victoria del Brentford (el otro equipo en la lucha por la permanencia) frente al Liverpool, supusieron la sentencia para el Wimbledon.
Con el descenso de categoría, llegaron los problemas. Cada vez menos gente iba al estadio, el equipo ya no generaba la misma pasión que en los felices noventa. El hecho de la existencia de numerosos equipos en Londres, unido a los problemas para encontrar un estadio en el que disputar sus partidos en el área de Wimbledon, supusieron el detonante. La idea rondaba la cabeza de los dirigentes del club desde hacía unos años, pero nadie se había atrevido a dar el paso definitivo. Ante la grave situación deportiva y económica, el club, autorìzado por una comisión de la FA creada a tal efecto, decidió definitivamente cambiar de sede, abandonando Wimbledon y transladándose a Milton Keynes, una pequeña y moderna ciudad surgida en la década de los 60 en pleno boom urbanístico, situada a unos 80 km. al norte de Londres.
La mayoría de los viejos aficionados del Wimbledon no vieron con buenos ojos, como era de esperar, el traslado. Aquella maniobra, al más puro estilo de las franquicias de la NBA o la NFL, no satisfizo a casi nadie (a excepción de los aficionados de Milton Keynes, ansiosos por disfrutar de un equipo profesional en la ciudad). Tanto fue así, que parte de los aficionados del Wimbledon, decidieron renegar de aquel “nuevo club”, apostando por la creación de un nuevo AFC Wimbledon, partiendo desde las más modestas categorías amateurs.
A final de la temporada 2003/2004, el viejo Wimbledon moría definitivamente, dando paso al nuevo Milton Keynes Dons (en memoria del equipo histórico que le dio la vida). Actualmente, los nuevos Dons ocupan la última plaza en la Football League One.
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