“Thierry Henry arrancó como un avión”
Thierry Henry, Cesc Fábregas y el entrenador de ambos, Arséne Wenger, son los grandes protagonistas en la resaca mediática del Real Madrid-Arsenal. El capitán del Arsenal, autor del único gol del partido, suscita más de una comparación con Ronaldo, especialmente en el diario Marca, que le tiene en su punto de mira desde hace tiempo.
* “Velocidad, potencia, elegancia, regate, remate y gol. O lo que es lo mismo, Henry” [Enrique Ortego / ABC]
* “Premonición en el segundo 52. Thierry Henry hizo descarrilar con un túnel al furioso vagón de Sergio Ramos. El fogoso defensa, ojito derecho del Bernabéu, se tragó el engaño con la inocencia del pardillo. Había un enemigo de enjundia ahí delante. Potente como un locomotora y sedoso como la pantera rosa. Desde el primer instante, desde que chocó los cinco con Ronaldo al estilo juvenil, palmas abiertas y cruce de pulgares, el francés fue el dueño y señor del partido. Mientras el Bernabéu diagnosticaba su relación con Ronaldo, Henry dictó un curso. [José C. Carabias / ABC]
* “Con partidos como el de ayer, en lugar de pedir cariño al público, habría que pedirle perdón. […] Hay detalles que hablan por sí solos de lo que está por llegar, que marcan el terreno. Uno de ellos lo dejó Henry cuando, en el primer balón que le llegaba, se deshizo de Sergio Ramos, un tipo que había puesto rostro a la rehabilitación blanca, como si fuera una muñeca hinchable. Sobre la cal, le hizo un túnel y le dejó el brazo en la cara como recordatorio. […] A tenor del planteamiento, estaba claro que Wenger había estudiado muy bien a su rival, como hacen los entrenadores de verdad, de esos que no abundan últimamente por estos lares. […] Wenger, al que el propio técnico madridista ha confesado admirar, le dio un repaso en toda regla, por lo que las legítimas aspiraciones de continuidad de López Caro quedan ahora muy tocadas. Sólo una hazaña en Londres o un derrumbe del Barcelona podrían rehabilitarlas. […] Recibió sandías que convirtió en balones, dio pases interiores, remató por alto y por bajo, y finalmente, marcó. No fue un gol cualquiera. […] La verdad es que ayer, por mucho cariño que pusieran, era difícil ofrecérselo a quien en el pasado trazaba semejantes eslálones. Ayer el galáctico era Henry”. [Orfeo Suárez / El Mundo]
* “Ronaldo no marcó ni anduvo cerca de hacerlo. Las pancartas, inspiradas por el club, para darle ánimos y echar pelillos a la mar fueron plegadas lúgubremente al final del partido. A Zidane volvieron a vérsele las arrugas. A Guti le superó el partido. Robinho no desbordó por su lado y López Caro acabó por sustituirle por Raúl, cuya entrada tampoco supuso el clarinetazo esperado […] El delantero del otro equipo era Henry, cuyas arrancadas dejaban un olor a azufre quemado y la nostalgia de los tiempos, no tan lejanos, en los que el que hacía esas cosas era Ronie”. [Alfredo Relaño / As]
* “Henry conquistó el Santiago Bernabéu con su fútbol directo, eléctrico, vertical y afilado antes los ojos de una afición que con un ojo analizaba los lloros de Ronaldo y con el otro se maravillaba de la agresividad futbolística del delantero del Arsenal. La distancia que separa a ambos delanteros, que hoy por hoy es infinita, es la misma que separó ayer al Real Madrid y al Arsenal” [Juan Ignacio Gallardo / Marca]
* “Sobresaliente a Wenger por su planteamiento, adornado por la clase de Cesc y un Henry genial, pasando y recibiendo. Igual, igual que Ronaldo. Sí, sí, luchó más que en otras ocasiones. Eso es todo”. [Manuel Saucedo / Marca]
* “Llevábamos mucho tiempo debatiéndonos entre la realidad y la ilusión. Deberíamos no hacerlo más. […] Esos ataques de optimismo, que en algunos casos han propiciado insólitas renovaciones, eran simple y vana ilusión. Por eso, cada vez que un buen equipo se cruzó en el camino descubrió al Madrid montado sobre una calabaza […] Fuimos torpes. Debimos caer en que a Henry le faltaba esto, el Bernabéu, el Madrid. Subestimamos su calidad, o nos olvidamos de quién es, o tal vez nos creímos que sus hazañas en la Premier estuvieron favorecidas por defensas muy ligeras y porteros cantarines. Debimos anunciar a Henry como un demonio, que es lo que son los ángeles vistos desde el otro lado. Se nos pasó. Y Henry ganó el partido. Cuando el prestigio es inmenso es casi imposible estar a la altura de las expectativas. Pues Henry estuvo por encima. Es fascinante su manera de controlarlo todo, lo propio y lo ajeno, su modo de parecer mejor que el resto, más alto, más fuerte. Y para conseguir todo eso no le hace falta correr como un poseso, ni siquiera necesita un jadeo, un escorzo, una crispación”. [Juanma Trueba / As]
* “A la vista quedaron muchos de los defectos del Real Madrid, en buena parte gracias a la labor de un chico de 18 años que logró su doctorado como gran futbolista que es en el mejor escenario posible: Cesc Fábregas llamó a las puertas de la selección absoluta con una lección de fútbol. Manejando el tiempo de los pases, haciendo un fútbol de primer toque, siempre dispuesto en el apoyo al compañero, ejecutor y comandante del plan trazado en el vestuario” [Radomir Antic / El Mundo]
* “El Madrid regresó a sus peores días, convertido en una mediocridad de equipo […] Regresó el Madrid espeso y lento, débil defensivamente, perfectamente controlado por el Arsenal que se impuso por cantidad y calidad en el medio campo. Guti y Zidane no pudieron dar un pase decente frente a la malla de centrocampistas del equipo inglés. Gravesen se sintió rodeado, aislado y sin posibilidad de detener los contragolpes del Arsenal […] Wenger, uno de los entrenadores más influyentes en la historia del fútbol inglés. Su legado es impagable. Con un juego armonioso y brillante, con un notable equilibrio entre el orden defensivo y la eficacia en el ataque, con un fútbol elaborado, donde el papel de los pasadores era esencial, el Arsenal abrió una perspectiva novedosa. Se le resistió la Copa de Europa en los días triunfales de Vieira, Bergkamp y Pires, un déficit que pesa inmerecidamente en el historial de Wenger. Era un Arsenal maravilloso. […] Ronaldo, Sergio Ramos, Guti y Mejía le tiraron bocados al tobillo, pero ninguno tumbó a Henry, que arrancó como un avión. Se escapó de todos, y todos rodaron por el suelo, impotentes ante el poderío del jugador francés. Recorrió el campo con tanta categoría, con tantos recursos, cerró la jugada con tanta elegancia, que el Bernabéu reconoció inmediatamente la grandeza de la jugada. […] Para eso están los genios: para proclamar la distancia que les separa del resto de los jugadores. El golazo de Henry fue esa clase de testimonio”. [Santiago Segurola / El País]
[Foto: Realmadrid.com]
[Vídeo: Real Madrid 0 - Arsenal 1, gol de Henry]
Secciones: Fútbol mediático, Real Madrid, Liga de Campeones
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