El partidazo de la jornada: Español-Sevilla

espanyols.jpg Son impresionantes las sorpresas que puede llegar a dar el fútbol. Ayer se presentaba en Montjuïc un choque aparentemente desequilibrado a favor del conjunto visitante. De un lado el Español, recién eliminado de la UEFA por un contundente 0-3, sin Tamudo ni Pandiani y con problemas crónicos durante la temporada para sacar los partidos de casa; por otro, el Sevilla, serio aspirante a los puestos europeos y presumiendo de una de las defensas más infranqueables y alabadas de la Liga. Y sin embargo, el partido se saldó con un contundente y arrollador 5-0, que devuelve a los de Lotina la autoconfianza además de sembrar serias dudas sobre la fiabilidad hispalense.

La primera parte del encuentro, sin embargo, no hacía presagiar la apoteosis periquita. Aunque el equipo de casa se adelantó rápidamente con un gol de Fredson típico de llegador, el gasto y las ocasiones corrieron de parte del Sevilla, en medio de un acoso que por momentos pareció agobiante. Se agrandó en esos momentos la figura de Gorka Iraizoz, que tiene todos los papeles para hacerse con el puesto del irregular Kameni: primero sacó un remate muy difícil al Conejo Saviola, y luego un centro de Maresca, seguramente el mejor de su equipo durante el partido. También hubo que anotar una oportunidad de Kanouté, un cabezazo del Pibito que salió desviado y un presunto penalty a Adriano que el árbitro no señaló. Con el 1-0 se llegó al descanso, bendición para los jugadores blanquiazules.

En medio del chaparrón comenzó el segundo tiempo, cuyo inicio fue decisivo en el devenir posterior del match. Primero porque Zabaleta, que lleva una temporada decepcionante, se sacó un zapatazo lejano que doblaba la ventaja local. Unos minutos después, Luis García inauguró su cuenta aprovechando un error de la zaga sevillista anotando el tercero. Y finalmente, Javi Navarro se hizo acreedor de la segunda amarilla con una entrada muy violenta a Luis García. Con la consiguiente expulsión se acabó el partido.

El resto, a beneficio de inventario: los dos goles restantes que completaron el festival Luis García (uno de penalty) o la reaparición de Martín Posse, un clásico del equipo periquito que no goza de la confianza de Lotina. Al final, un resultado espectacular pero bastante excesivo, en un partido extraño en el que a un equipo le salió todo y al otro nada.

Secciones: La Liga, Sevilla, Espanyol

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