Hermano blanco, hermano negro
José Ramón de la Morena en El Larguero de la Cadena Ser después de que Mejía Dávila suspendiera el Valencia-Deportivo por la agresión a un juez de línea (jueves 26 de enero):
“Suspender un partido por esto todos sabemos que es una exageración, un disparate de locos. Es darle importancia a un hecho concreto y darle una notoriedad totalmente desproporcionada. […] Son las ganas de notoriedad que tiene este tipo de gente y las ganas que tienen de llamar la atención algunos árbitros. […] Lo que ha hecho ha sido suspender un partido y castigar a los 60.000 aficionados que pudiera haber en Mestalla y a millones que lo estaban viendo por televisión. […] Además, estas imágenes van a dar la vuelta al mundo, van a salir en todas las televisiones y van a decir: “Mirad cómo está el fútbol en España, que están a pedrada limpia”. […] Esa es la publicidad que va a hacer del fútbol español Mejía Dávila. Un problema que era evitable.
[…] Los árbitros se cargarán de razón, dirán que hay que rechazar la violencia, como si los demás no la rechazáramos, pero no se dan cuenta de que con actitudes tan desproporcionadas, tan escandalosas, tan exageradas, lo que hacen es fomentar más esa violencia. […] A ti te han fastidiado el partido, te han fastidiado el rato, te han fastidiado la cena […] Una sola persona, un sonaja, ha producido todo este daño. Ha dejado a todo un país sin ver un partido […] Una sola persona multiplicada por un tipo como Mejía Dávila, que quería hacerse famoso esta noche como sea. […] ¿No os dais cuenta de que entonces un partido se juega si quiere un grupo de ultras o no? […] [Después de que Díaz Vega le diga que el árbitro y los asistentes “no están bien”] Joder, es que parece que estaban con el tsunami. De verdad, es que parece que acaban de caer por un barranco. Le han dado con una moneda al linier. Es grave, es humillante, es todo lo que tú quieras… Le vamos a dar una importancia a esto… […] Ganan mucho menos [por más] que los policías, que se juegan el bigote en muchos actos públicos y no se monta ese tinglado cuando sangran. […] ¿En qué estaríamos peor ahora si el partido se hubiese terminado? […] ¿No es dantesco toda esa gente saliendo de un estadio de fútbol por una sola persona?” [Audio]
José Ramón de la Morena en El Larguero de la Cadena Ser después de que Samuel Etoo amenazara con marcharse del campo en el Zaragoza-Barcelona (domingo 26 de febrero):
“Etoo no puede ni tiene por qué aguantar a una banda de ignorantes que cada vez que toca el balón le llaman mono y se mofan de él. Eso además se sabe que está prohibido, porque ya se había advertido. Dijo Blatter que si se daban esos gritos el jugador se debe dirigir al árbitro para parar el partido. […] El daño que le han hecho a Zaragoza, al Zaragoza y a este país esa gentuza es muy grave. Etoo, no sé si lo sabéis, es el jugador más emblemático de África y el más admirado. […] Esa banda de bestias le insultan por ser negro y él decide marcharse. Esas imágenes hoy han dado la vuelta en todas las televisiones del mundo. Y en los países africanos estaban en todos los telediarios. Y así es como habrá conocido esa gente Zaragoza, La Romareda y España. Por esas imágenes. Os podéis suponer qué es lo que habrán estado imaginando de nosotros. Esa es la imagen que hemos dado en el mundo por culpa de esos cuatro ignorantes. […] Esto es algo que se puede evitar. Lo que no se puede evitar es que haya un idiota que tire una moneda y le pegue a un linier. Eso es muy difícil. Pero sí se puede evitar que toda una grada haga gritos racistas, haga el sonido del mono cada vez que la toca un jugador de color. Eso sí se puede evitar, porque si se sabe que está penado y que eso le cuesta perder el partido o suspenderlo a un equipo, toda una grada no hace eso. […] Yo esta tarde he estado hablando con Samuel Etoo y le he dicho que su postura me parece ejemplar”. [Audio]
Alfredo Relaño en el diario As después de que Mejía Dávila suspendiera el Valencia-Deportivo por la agresión a un juez de línea (jueves 26 de enero):
“De repente, la cámara enfoca a un linier caído sobre el campo. Nos temimos lo peor: que un insensato le había alcanzado con un objeto. Y fue peor que lo peor: al insensato se sumó un irresponsable. Porque a la actitud del espectador anónimo (que espero que aparezca y reciba el castigo apropiado) se sumó la actitud irresponsable del árbitro. Cuando vio a su compañero con una brecha sobre la ceja reaccionó de la peor manera posible: “¡Nos vamos!”. Y se fueron. Toda la solidaridad que sentíamos y sentimos por el linier herido se mezcló con la confusa sensación de que Megía no estaba actuando con sensatez. Con alguna frecuencia hemos visto a jugadores en ese trance. No hace tantos años vimos a Roberto Carlos alcanzado en la cabeza por un mechero. Herido también. Se curó y siguió jugando. Es horrible que un aficionado alcance a un linier, pero traducir eso en un impremeditado “¡Nos vamos!” no es la respuesta adecuada, a mi juicio, y sé que al opinar así tendré mucha gente en contra. Pero el fútbol debe prevalecer. Sobre el gamberrismo de un desalmado, sobre el despecho de un árbitro. Con la suspensión, Megía Dávila convierte la brecha sobre la ceja de Vicente Egido en una herida profunda en nuestro fútbol. Más allá del problema práctico que suscita, que es lo de menos, coloca de nuevo al fútbol bajo los focos de todas las críticas. Hizo justo lo que no debía”. [Texto completo]
Alfredo Relaño en el diario As después de que Samuel Etoo amenazara con marcharse del campo en el Zaragoza-Barcelona (domingo 26 de febrero):
“El sábado fue en Zaragoza, como otras veces ha sido en el Camp Nou con Roberto Carlos, o en Getafe, o en Albacete, o en el Bernabéu (el día de la Selección Inglesa), o en cualquier sitio. Es igualmente intolerable y ya basta. Por eso entiendo que Etoo estuvo bien con esa actitud de basta, aquí no juego” [Texto completo]
Disclaimer: El autor de esta entrada no comparte ni deja de compartir ninguna de las opiniones citadas. Su intención es, únicamente, reflejar las contradicciones entre ellas.
[Foto: FCBarcelona.com]
Secciones: Fútbol mediático
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