El partidazo de la jornada: Barça-Deportivo

barsadepor.jpg El Barcelona doblegó el sábado al Deportivo en un encuentro muy difícil, en el que los coruñeses demostraron el orden táctico y la contundencia que les ha convertido en el tercer mejor equipo a domicilio de la Liga. Asimismo, el partido fue una muestra más de la importancia de la estrategia en el fútbol moderno, pues los cinco goles que se anotaron fueron a balón parado.

Reservado Messi para el partido de mañana, Rijkaard dejó la responsabilidad atacante en manos de Eto’o y el sueco Larsson, que anotó un magnífico gol de cabeza, y que debería replantearse su anunciada retirada del fútbol de élite. En el centro del campo, el puesto de medio creativo fue para Iniesta, que tan gris en este partido como en el resto de la temporada, dejó su puesto en el descanso a Mark Van Bommel. Sin embargo, la extraordinario actuación de Deco, quizá el jugador más determinante del Barça actual, y la omnipresencia de Ronaldinho en varias fases del partido, convirtieron en anécdota las deficientes prestaciones del canterano.

Caparrós, por su parte, hizo saltar al campo un 4-4-2, con Romero de interior izquierdo relevando a Capdevila, Sergio y el fijo Duscher en el mediocentro, y Munitis y Arizmendi arriba. Sintomático que Diego Tristán comenzara viendo el partido desde el banco, aunque el técnico andaluz tiró de él mediada la segunda mitad cuando el partido se desequilibró del lado blaugrana. Y llamativo igualmente el protagonismo de los centrales deportivistas, autores de los dos goles y culpables absolutos del segundo y el tercero del Barcelona. En el debe blanquiazul también hay que apuntar un cierto desfondamiento físico en el segundo tiempo.

La primera mitad del choque consistió en una sucesión de fogonazos. Primero Ronaldinho, que clavó en la escuadra izquierda de Molina uno de sus sublimes tiros libres; un cuarto de hora de hora después, Juanma (que ya le ha marcado esta temporada al Madrid y al Barça) empató de un testarazo que nació de un corner en corto. Poco después, un fallo de marcaje de Rafa Márquez fue aprovechado por Andrade para certificar la remontada, y a los cinco minutos empató Larsson con el cabezazo implacable que ya hemos reseñado. No se había jugado demasiado, pero ahí estaba ya el 2-2.

Tras la reanudación, el Deportivo trató de enfriar el partido con múltiples faltas tácticas, y los azulgrana comenzaron a mostrarse más incisivos, apoyados especialmente en Deco, que se notaba más libre sin la presión de Duscher. En una de las acometidas culés llegó la fortuita y gravísima lesión de Andrade, cuyo marcaje a Eto’o había sido modélico hasta ese momento. Poco después, el ariete camerunés, completamente solo, remataba a placer un lanzamiento raso de corner que había pasado entre una maraña de piernas y había llegado milagrosamente al corazón del área chica. Gol de la victoria y nueva celebración ruidosa, bandera de Camerún incluida, para este gran delantero que no conoce la discreción. Desde ahí hasta el final, fútbol control local e incapacidad coruñesa. El Barcelona mantiente diez puntos sobre sus perseguidores, que se enfrentan la próxima semana, y espera al Chelsea con la tranquilidad que da la victoria. El Deportivo se lamenta, con razón, de una gran ocasión perdida.

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