¿Qué pasa con Iván Helguera?
Es uno de los mayores misterios, de los muchos que pululan por Chamartín, desde que Juan Ramón López Caro se hiciese cargo del Real Madrid. El ostracismo al que ha sido relegado Iván Helguera por el técnico sevillano no ha pasado desapercibido para ningún aficionado. De titular indiscutible, de candidato a ocupar un puesto entre los convocados por Luis para el Mundial, Helguera ha pasado en apenas tres meses a vivir los partidos desde el banquillo, o lo que es peor, desde la grada en la mayoría de las ocasiones. Después de siete temporadas como pieza fundamental en la defensa madridista, acompañando a Hierro, a Samuel, a Karanka o a Pavón, el defensa cántabro vive sus peores semanas desde que llegase al Bernabéu procedente del Espanyol.
Desde la llegada de López Caro al banquillo, Helguera sólo ha participado en tres encuentros de Liga (Villarreal, Celta y Atlético, amén de 5 testimoniales minutos contra el Cádiz). En Liga de Campeones no ha disputado ni un sólo minuto de la eliminatoria frente al Arsenal, con la vaga excusa de que la velocidad de Raúl Bravo podía ser determinante para frenar a Henry. Pues al final no lo fue.
Llama la atención no sólo el hecho de que Helguera no parta como habitual titular en las formaciones de López Caro, sino que cuando el técnico ha contado con bajas entre los centrales o en el mediocentro, se ha decantado por cambiar a jugadores de posición antes de contar con el santanderino. Colocar a Raúl Bravo (un lateral izquierdo) de central, o a Carlos Diogo (un lateral derecho) de mediocentro, teniendo a Iván Helguera en la grada no es más que tirar piedras contra el propio tejado.
Quizá la puntilla para el jugador llegó tras el varapalo de La Romareda en Copa del Rey (6-1), con una decepcionante actuación hasta que fue sustituido en el minuto 40 por lesión. Desde aquel partido, Helguera sabe que tiene por delante a Sergio Ramos, Mejía, Woodgate y Raúl Bravo. Únicamente Pavón parece compartir condena con el “6″ madridista.
Preguntado recientemente en Marca sobre su situación, Iván echaba balones fuera con la misma solvencia que solía hacerlo sobre el césped. No entiende su situación, no se siente suplente “porque nunca lo ha sido“, pero respeta las decisiones del técnico.
¿Órdenes de arriba o simple decisión técnica? Lo que parece claro que, pese a su reciente renovación de contrato, en el Madrid pretende incluirse al defensa en la necesaria operación renove que se producirá este verano. Su suplencia, su desaparición de las convocatorias, puede ser la mejor manera de enseñarle la puerta de salida del club.
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