Diez años del Girondins de Zidane

logo_girondins.jpgHace diez años se disputó una jornada de octavos de final de la Copa de la UEFA. En ella, como en la de esta semana, el Real Betis era eliminado, en su campo, ante un rival semidesconocido. Ese rival era nada menos que el Girondins de Burdeos francés. Aquel equipo, proveniente de la primera edición de la Copa Intertoto, había ido dejando en la cuneta, poco a poco y sin hacer demasiado ruido a rivales de diferente entidad. Karlsruhe, Vardar Skopje y Rotor de Volvogrado, verdugo del Manchester United, fueron sus víctimas.

En octavos le tocó medirse al Betis en una elimintoria, a priori, no muy complicada para los verdiblancos. De hecho, habían evitado al Milán, al Barcelona, al Sevilla, al Bayern de Munich, al PSV y al Benfica. Sin embargo, las cosas no salieron tan bien. Los franceses consiguieron la victoria por dos a cero en Burdeos y en la vuelta, en el entonces Benito Villamarín, “un tal” Zinedine Zidane enganchó una volea desde casi la mitad del campo y logró el gol de la temporada. El partido acabó 2-1 y pasaron los franceses. Más tarde, en cuartos, dieron otra exhibición al remontar al Milán de Weah el dos a cero cosechado por los italianos en la ida, logrando un tres a cero en el Parc Lescure.

zidane_girondins.jpgYa en la final, sucumbieron a la experiencia y mejor preparación física del Bayern de Munich. Los alemanes ganaron 2-0 en la ida y 1-3 en la vuelta. Si bien la derrota en la final fue amplia, el éxito ya se había logrado. El equipo se había dado a conocer en la Europa futbolística y una generación de buenos jugadores había conseguido un reconocimiento inimaginable.

De aquel equipo todos recordamos a Zidane, evidentemente. Él era la principal figura y todo el fútbol bordelés circulaba por sus pies. Pero en aquel equipo también destacaban su portero Huard, que fracasó en su paso por el Hércules, los centrales Jakob Friis-Hansen y William Prunier, el lateral zurdo Bixente Lizarazu, el medio derecho Daniel Dutuel, que jugó en el Celta sin demasiada suerte, el veterano Richard Witschge, ex-jugador de Ajax y Barcelona entre otros y, por supuesto, el delantero centro Christophe Dugarry.

A partir de aquella final, el equpo se desmembró casi por completo. Zidane firmó por la Juventus, Lizarazu, Huard y Dutuel se marcharon a España, Prunier emprendió la aventura británica en el Manchester United sin demasiada suerte, Dugarry fichó por el Milan y Witschge regresó al Ajax, club que le vió nacer.

De todos ellos, Lizarazu, Dugarry y, sobre todo, Zidane, fueron piezas básicas para que Francia lograse el Mundial del 98′ y completaran un equipo inolvidable. Así que no debemos olvidar que un pedazo del Campoenato del Mundo galo se lo deben a este Girondins que, con un equipo casi desconocido, rozó la gloria.

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