Los “alemanes” de Irán

karimi_mahdavikia.jpgEn su tercera participación en una fase final de un Mundial (tras Argentina 78 y Francia 98), Irán buscará dar la campanada con algún triunfo sonado o, por qué no, con el pase a los octavos de final, algo que no ha conseguido en ninguna de sus anteriores participaciones. Quizá el hecho más destacable de la Irán mundialista hasta la fecha, sea la histórica y especial victoria ante Estados Unidos (2-1) en el Mundial de Francia, única victoria de los iraníes en sus dos participaciones.

Irán llegará a Alemania 2006 con un equipo de clara vinculación teutona. Ali Daei fue el pionero. El veteranísimo (37 años) delantero, reciclado en centrocampista, fue el primero en lograr dar el salto a un campeonato tan exigente como la Bundesliga, de la mano del Arminia Bielefeld, equipo en el que consiguió llamar la atención de todo un Bayern Múnich, donde finalmente terminó jugando y dándose a conocer en el fútbol europeo. Tras tres años en la capital bávara, y a pesar de sus destacadas actuaciones, la falta de minutos propició que finalmente tuviera que emigrar al Hertha. Permaneció otras tres temporadas en el equipo berlinés, cuajando sensacionales actuaciones, ya perfectamente aclimatado al fútbol alemán. En 2001, ya con 32 años, decidió dejar el fútbol de alto nivel y llevó su fútbol a los Emiratos Árabes Unidos. Actualmente, apura sus últimos días como futbolista en Teherán, lo que no impedirá que esté presente en la cita mundialista. 107 goles con su selección le contemplan.

Daei no fue sólo el primer asiático en jugar en Liga de Campeones, ni el primer jugador iraní en triunfar en la Bundesliga. Gracias a Daei, las puertas de la Bundesliga se abrieron a la llegada de jóvenes y prometedores futbolistas del país asiático.

Entre los más destacados, primero llegó Vahid Hashemian, quien aterrizó en Hamburgo en 1999. Tras un par de temporadas no demasiado brillantes en el equipo del norte del país, el delantero iraní recaló en el modesto Bochum. Su adaptación no fue tan sencilla como la de su compatriota Daei, pero pronto “el helicóptero” comenzó a volar alto y mostrar sus dotes como goleador. Once goles en su primera temporada y dieciséis en la segunda, le llevaron de cabeza al Bayern. La temporada pasada, bajo las órdenes de Félix Magath, Hashemian perdió el protagonismo que había adquirido en Bochum, disfrutando de muy pocos minutos. Las circunstancias hicieron que esta temporada tuviese que hacer las maletas con rumbo al Hannover96, equipo en el que ha vuelto a sentirse importante.

Pero quizá una de las mayores sensaciones actuales del fútbol iraní, y asiático en general, sea el centrocampista del Bayern, Ali Karimi, una de las sorpresas de la actual temporada en el equipo muniqués. Esta vez el Bayern lo tuvo claro desde el principio, y se trajo al mejor futbolista asiático de 2004 el pasado verano directamente del Al-Ahly de Emiratos, sin pasar previamente por ningún equipo alemán de menor categoría en el que hacerse a la competición. Las actuaciones de Karimi en la medular del Bayern no han pasado desapercibidas, siendo un jugador bastante utilizado por Magath. Está llamado a ser una de las piezas claves en esta selección iraní.

Mehdi Mahdavikia es otro de los integrantes de la oleada iraní llegada a la Bundesliga en los últimos años. Jugador técnico de banda derecha, perfectamente asentado en el Hamburgo, su gran virtud radica en la visión de juego y la habilidad para el pase de gol. Convertido en un clásico de las alineaciones de su equipo, acumula más de 150 partidos en Bundesliga.

Buenos mimbres para que el seleccionador Branko Ivankovic logre al menos la segunda victoria de una combinado de Irán en una fase final de la Copa del Mundo.

Secciones: Alemania 2006, Irán

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