Elogio del cerebro

Los equipos son reflejo de sus medios centros.

Víctor Muñoz, en Canal Plus.

Aunque esta frase la dijo el entrenador zaragocista antes del partido de ida de Liga de Campeones del Villarreal, y yo la he conocido por el blog de Áxel, he preferido esperar a la conclusión de los cuartos para comentarla y que se aprecie toda su enorme verdad. Los cuatro semifinalistas enarbolan la bandera del buen fútbol, es cierto, pero los matices de su juego se los dan sus medios centros.

El Villarreal es la pausa de Riquelme, el manejo del tempo, la geometría lenta de la precisión y el toque. Deco refleja al Barcelona en su capacidad de robo, en la intimidación, en el poderío para transformar el inicio de jugada del contrario en ocasión de gol, la movilidad del jugador que llena el espacio inexistente para que la bola se mueva a velocidad de vértigo. El Milán es el equipo de Pirlo, la exquisitez, el desplazamiento limpio, preciso y brillante, la belleza que abruma cuando el mago tiene su día y mueve a los artistas matadores con la frialdad de un ajedrecista avezado, y también una cierta fragilidad, sentimiento de cristal. ¿Y el Arsenal? Siempre fue el gol de Henry, pero ha escalado con los dioses cuando Cesc ha comenzado a parecerse el jugador que tanto prometía. Y es la juventud, las ganas de ganar, y esa extraña mezcla de dinamismo, locura y un poco de ingenuidad que ha sido la obra de Wenger, pase, posesión y llegada.

Felicidades a los cuatro, hacen grande a este deporte.

Secciones: Frases lapidarias, Barcelona, Liga de Campeones, Villareal

« Beckham, el hombre de hierro | 1950: la final del Maracanazo »

Noticias relacionadas