El Borussia dominó la Bundesliga… y Europa

logobordortmund.jpgDesde los años 70’ hasta nuestros días, la liga alemana ha tenido un dominador: el Bayern de Munich. Prácticamente todos los años ha sido el claro favorito y, fuera de las fronteras teutonas causa sorpresa que los de Munich no se alcen con el triunfo final. Más esclarecedora es esta situación si contemplamos el historial de la Bundesliga en los últimos veinte años. En ellos, los de rojo se ha hecho con la friolera de 12 títulos (13, si sumamos el que con toda seguridad conseguirán este año).

Sin embargo, no siempre ha sido así. Durante principios y mediados de los noventa, los muniqueses se hallaban en una crisis en la que eran más asiduos a la Copa de la UEFA que a la Copa de Europa. Esa crisis la aprovecharon varios equipos de entre los que destaca el Borussia Dortmund. El conjunto entrenado en su día por Ottmar Hitzfeld logró algo que en los dos últimos decenios solo ha logrado en Bayern: conseguir dos títulos de liga consecutivos, además de ganar la Copa de Europa. En aquel equipo, su “columna vertebral” era lo que le otorgaba su dominio en los partidos: el portero, Steffan Klos, típico guardameta alemán, seguro y que no destacaba por sus frivolidades; como líbero, el Balón de Oro Matthias Sammer; en el centro del campo, Stefan Freund y Andreas Möller; y arriba, la pareja Karl-Heinz Ridle y Steffan Chapuisat, toda una garantía.

El milagro se inició la temporada 1994/1995, en la que llegaron de la Juventus de Turín Andreas Möller y Julio Cesar. Los amarillos llegaron a la última jornada de esa Bundesliga como segundos a un punto del Werder Bremen y con el golaverage perdido. Mientras los de Dortmund se la jugaban en casa frente al Hamburgo, los de verde debían medirse al Bayern de Munich en el Olímpiastadium. Al Borussia solo le valía una combinación: ganar y esperar la derrota del Werder en Munich. Las cosas comenzaron a ir bien muy pronto: Andreas Möller en el minuto ocho y Lars Ricken el el 25 habían puesto por delante a los de Westfalia. La alegría se desataba en el Westfalenstadium, y más cuando el los videomarcadores del estadio saltaba la noticia de que Ziege, en el minuto 14, había puesto por delante a los muniqueses, que se estaban jugando su participación el la UEFA. Quedaban aún algunos sustos, ya que antes del descanso, Basler de penalti empataría para el Werder, haciendo que el título volase hacia Bremen. Sin emargo, solo dos minutos después, Zickler anotaría el 2-1, resultado que se mantendría hasta que, nuevamente Zickler en el 78 sentenciase para el Bayern, otorgando el título al Borussia Dortmund.

El segundo título de liga consecutivo lo lograrían los de Dortmund al superar en la clasificación al conjunto que el año anterior les había facilitado el triunfo final: el Bayern. Los de Hitzfeld se llevaron el trofeo dos jornadas antes de la finalización del mismo al golear en la jornada 32 al Bayer Uerdingen por 5-0 en el Westfalen con tantos de Kohler, Heinrich, Zorc y Reuter en dos ocasiones. Este año habían llegado como refuerzos Jurgen Kohler, Jorg Heinrich y el pichichi alemán Heiko Herrlich. Mientras el Borussia se hacía con esta segunda Bundesliga consecutiva, en Copa de Europa no le fue tan bien: los alemanes cayeron eliminados en cuartos de final ante el vigente campeón, el Ajax de Ámsterdam por 0-2 en Dortmund y 1-0 en Holanda. Sin embargo, el año siguiente sería muy diferente.

dortmundjubelt.jpgCon un Borussia prácticamente desinteresado en la liga y centrado en la Champions League, los alemanes fueron, ronda a ronda, agrandando su imagen. En la fase de grupos no tuvieron dificultad alguna para clasificarse como segundos empatados a puntos con el Atlético de Madrid y adelantando a Widzew Lodz y Steaua de Bucarest. Los de Dortmund solo cedieron una derrota ante el Atlético en casa y un empate en Polonia con todo ya decidido. En cuartos de final, el rival fue el Auxerre francés, del cual los Möller, Sammer y Riedle se deshicieron sin demasiados problemas venciendo los dos partidos. En semifinales llegó el hueso en forma de Manchester United al cual eliminaron cosechando sendos triunfos por 1-0. Y llegó la final ante la Juventus, ex-equipo de hasta cuatro jugadores titulares del Borussia (Reuter, Kohler, Möller y Paulo Sousa). Los italianos partían como favoritos; no obstante, eran los actuales campeones. Sin embargo, el papel de víctimas le vino bien a los alemanes. De hecho, a la media hora ya ganaban por 1-0 y, cinco minutos después, llegaría el segundo tanto obra, como el primero, de Karl-Heinz Riedle. Lippi pagó cara la suplencia de Del Piero, al cual se vio obligado a sacar en la segunda mitad, y fue precisamente el delantero italiano quien recortaría distancias con un soberbio taconazo. Pero esta Copa de Europa era del Borussia, y Lars Ricken se encargó de recordárselo a todo el estadio cuando a los dos minutos de salir al campo y en el primer balón que tocaba envió una preciosa vaselina que batió a Peruzzi. El Borussia Dortmund era campeón de Europa, algo que tan solo cinco años antes ni siquiera habían soñado.

Europa encumbró a un conjunto que pasó de pelear por la UEFA a luchar codo con codo con los más grandes de Europa. Cinco años después, el Borussia volvió a ganar la liga. Sin embargo, aquel equipo campeón de dos ligas y una Champions consecutivas será siempre irrepetible. Klos, Reuter, Kohler, Sammer, Kree, Julio Cesar, Heinrich, Paulo Sousa, Lambert, Zorc, Freund, Möller, Ricken, Riedle, Chapuisat… una plantilla construida a base de hombres y no de nombres.

Secciones: Otras ligas, Liga de Campeones, Historia

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