El “enigma” Ricardo Quaresma

quaresma.jpgEl Oporto se proclamó ayer mismo vencedor de la Superliga lusa al ganar a domicilio 0-1 al Penafiel. Pero lo que sin duda llamará más la atención al aficionado medio español es que el futbolista más destacado (o al menos uno de los más) del conjunto campeón ha sido Ricardo Quaresma. Aquel futbolista llegado al FC Barcelona procedente del Sporting de Lisboa la misma temporada en la que desembarcaron Joan Laporta, Frank Rijkaard y Ronaldinho y que, se suponía, iba a ser el nuevo Figo. Condiciones no le faltaban. Tenía juventud (llegó con 19 años a la Ciudad Condal), calidad, desparpajo y, según los médicos azulgranas, una destacada “explosividad muscular”.

Sin embargo, Quaresma nunca gozó de la confianza de Rijkaard. Solo disputó un total de diez encuentros como titular en liga anotando un solitario gol, e incluso fue expulsado en una ocasión. Tras su salida, el propio jugador explicaría su situación en Can Barça:

“[Rijkaard] quería que jugase de una manera, y yo intenté hacerlo. Cambié mi forma de jugar para agradarle, pero siempre obtuve el mismo resultado: o al banquillo o a la grada. Luego decidí hacer mi fútbol y entramos en guerra”.

Lo cierto es que aquel año jugadores como Luís García, Luís Enrique, e incluso Cocu o Ronaldinho llegaron a ser más habituales a la banda (tanto izquierda como derecha) del Barça. Tampoco le ayudó a Quaresma el titubeante inicio de temporada del equipo, que llegó a ocupar la decimosegunda posición y a tener al entrenador al borde de la destitución.

La temporada siguiente, el extremo abandonó Barcelona, desencantado y afirmando que allí “no aprendió nada”. Así pues regresó a su pais, al Oporto post-Mourinho, vigente campeón de Europa y con una plantilla prácticamente desmantelada tras el título. Y allí es donde en estos dos años se ha erigido en el auténtico líder de os Dragões. Partiendo indistintamente desde la derecha o desde la izquierda surte de balones a sus compañeros, casi exclusivamente con su diestra de oro, demostrando que es un jugador perfectamente válido para un grande de Europa.

Esta misma temporada ha sido designado “Dragón de Oro”, galardón que designa al mejor jugador de la temporada del Oporto, sucediendo a Deco y a Maniche y consagrándole como el futbolista más importante de Portugal. Incluso Scolari está confiando en él para representar a Portugal en los últimos amistosos disputados por los lusos, lo que hace que muy probablemente que veamos al jugador el el próximo Mundial de Alemania. Quaresma, recordemos, tiene tan solo 22 años (cumplirá los 23 en septiembre). Aún está Harry Potter (como le llaman en su pais) a tiempo de reeditar el fútbol que le llevó a ser considerado como el heredero de Luís Figo.

Sin embargo, nunca llegaremos a saber hasta que punto habría progresado Quaresma si directiva y cuerpo técnico blaugranas hubieran tenido algo de paciencia en el portugués. Tal vez ahora estaría surtiendo de balones a Eto’o y Ronaldinho. O tal vez le habría cerrado al paso a Leo Messi. Quien sabe…

La Finta | Oporto, campeón con Quaresma (con vídeo del jugador)

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