El renacer de Aleksandr Hleb
Fue el fichaje estrella del Arsenal de Arsène Wenger en el pasado verano. Procedente del Stuttgart, el centrocampista bielorruso Aleksandr Hleb aterrizaba en Highbury como parte de la nueva hornada de “Wenger babes” dispuesta a ocupar los huecos dejados por los Vieira, Bergkamp, Pires y compañía. El polifacético futbolista encajaba a la perfección en la política de refuerzos del técnico alsaciano: joven, poco conocido, no demasiado fogueado en partidos de máximo nivel… en definitiva, un diamante por pulir.
Tras una prometedora pretemporada, y un no menos brillante debut en competición oficial en partido frente al Chelsea, Hleb tuvo la desgracia de caer lesionado en un encuentro con la selección bielorrusa. Su aclimatación y su acoplamiento al equipo londinense se vio frenado en seco. Tras dos meses en el dique seco, la segunda semana de Diciembre reaparecía con la camiseta gunner.
Ya en Enero llegó su primer gol con el Arsenal, poniendo la puntilla en el 7-0 endosado al Middlesbrough. No obstante, no había llegado su momento. Sin ser titular indiscutible, y todavía en proceso de adaptación al particular estilo británico, Hleb fue ganándose la confianza de Wenger en cada actuación.
Llegó febrero, y con él, la vuelta de la Liga de Campeones. La magnífica actuación del bielorruso en los dos partidos de la eliminatoria frente al Real Madrid dieron un giro a su situación en el equipo. Su titularidad se convirtió en indiscutible, y está siendo una de las piezas básicas en este Arsenal de final de temporada, cuajando sensaciones actuaciones en especial contra Madrid y Juventus.
Centrocampista polivalente y versáti, de gran presencia sobre el terreno de juego, Hleb recuerda en cierto modo a Valery Karpin. Un jugador capaz de montar “asociaciones” con cualquier compañero en cualquier zona del campo, siempre dispuesto, siempre ofreciéndose para dar salida al balón. Su movilidad le permite estar siempre donde se le requiere. Contar con un jugador de sus características y condiciones es siempre un desahogo para el equipo. Sacrificado y generoso en el esfuerzo, quizá su único ‘pero’ hasta el momento sea su poco acierto de cara al gol. Si bien en Alemania jugaba pegado a banda izquierda (anotó 13 goles en cinco temporadas), el nuevo papel que le ha otorgado Wenger, por detrás de los delanteros, debería facilitarle las cosas a la hora de mejorar sus registros goleadores (sólo dos tantos en Premier League).
Sin duda, uno de los jugadores más en forma del equipo que saltará esta noche a El Madrigal.
Secciones: Premier League, Liga de Campeones, Personajes
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