El prematuro ocaso del Ajax del 95
Repasando la pasada semana los últimos campeones y finalistas de la Liga de Campeones ante la inminente Final de París, reparé en un dato que me dejó sorprendido. ¿Qué fue del sorprendente Ajax que se alzó con el título frente al Milan en aquella noche del 24 de mayo del 95? ¿Eligieron sus jugadores estrella un destino equivocado tras salir del equipo holandés? ¿Qué fue lo que propició, en definitiva, el prematuro ocaso de aquellos jóvenes jugadores que deslumbraron a la Europa futbolística durante dos temporadas con el club ajaccied?
Quizá a alguien le pueda parecer exagerado hablar de “ocaso prematuro” al referirnos a aquella hornada de futbolistas, pero creo que hay varios ejemplos que podrían hacerle cambiar de opinión. Pocas veces en la Historia del fútbol hemos asistido a un hecho similar como el acontecido tras el desmantelamiento de aquel sorprendente Ajax de Louis van Gaal. Una hornada de jugadores, algunos mayores que otros, cierto es, que prometían marcar una época en el fútbol europeo y que, poco a poco, fueron diluyéndose y agotando sus carreras como la sombra de lo que un día apuntaron.
El equipo que presentó el equipo de Amsterdam en el Ernst Happel de Viena estaba formado por una brillante combinación de jóvenes hambrientos de éxitos y veteranos expertos (Danny Blind, Frank Rijkaard, Peter van Vossen). Esa amalgama de caracteres indómitos y templados, de juventud y madurez, siempre coordinados bajo la batuta de van Gaal, llevaron al Ajax a sorprender a un Milan que ya se veía paseando la copa por delante del Duomo.
Quizá el caso más evidente de todos sea el del espigado delantero nigeriano Nwankwo Kanu. Tras asombrar al mundo por su facilidad de manejo del balón pese a sus casi dos metros de altura, ser traspasado al Inter y deslumbrar en los Juegos Olímpicos de Atlanta con la selección nigeriana, a Kanu le fue diagnosticada una dolencia cardíaca que requirió de inmediata intervención quirúrgica. Sus problemas de salud apenas le permitieron disputar partidos con el equipo nerazzurro (sólo doce partidos y un único gol en tres temporadas), y en 1999, con sólo 23 años, fue traspasado al Arsenal, dispuesto a recuperar el tiempo perdido. Su irrupción en el equipo gunner fue brillante, y completó una buena primera temporada. Cuando ya parecía recuperado, Kanu empezó poco a poco a desaparecer del once inicial, y su presencia en los partidos se convirtió en algo testimonial. Fuera del equipo, en 2004 no renovó su contrato con los de Highbury, y decidió recalar en el West Bromwich Albion, equipo recién ascendido a Premier League por aquel entonces, y que acaba de perder la categoría la pasada semana.
El autor del gol de la victoria de aquella final del 95, Patrick Kluivert, ha completado una desastrosa temporada en el Valencia, y parece empeñado en poner fin a su carrera como futbolista de la manera más triste posible. Y es que tras alcanzar la cumbre con apenas 19 años en aquel balón que remachó a la portería de Rossi, la carrera de Kluivert ha ido dando tumbos. Ni siquiera en el Barça, el club en el que mejor se desempeñó tras su salida del Ajax, se libró de ser un jugador muy discutido por parte de la afición. Pese a que en todas las temporadas que pasó en el Nou Camp superó la quincena de goles, su alta ficha (la más alta de aquella plantilla) y su excesiva indolencia en determinados momentos, fueron una pesada losa para su imagen entre el aficionado culé. Su marcha al Newcastle inglés marcó el inicio de su caída. Con los magpies sólo evidenció una enorme facilidad para coger kilos, luciendo durante toda la temporada un sobrepeso alarmante. Fue el Valencia CF el equipo que sorprendió a todos el pasado verano al presentar a Kluivert (tras un par de pruebas físicas fallidas) como uno de sus fichajes estrella para la temporada 2005/2006. El tiempo ha demostrado que Kluivert, pese a tener tan sólo 29 años, no estaba ya para estos niveles, y su temporada ha sido ciertamente desastrosa a orillas del Turia.
La ausencia de todo un ilustre como Clarence Seedorf de la preselección para el Mundial de la Holanda de Marco van Basten ha sido acogida con sorpresa. Aunque quizá la sorpresa no sea tanta cuando comprobemos los nombres de los jugadores que cierran el paso del ex-jugador del Ajax en la selección oranje, y es que los Nigel de Jong, Wesley Sneijder o Mark van Bommel son jugadores mucho más en forma que el medio milanista. No es que su juego haya decaído considerablemente, pero ya no ofrece aquel plus de fuerza y recorrido que la hacía devorar kilómetros en cada partido. Seedorf sigue siendo habitual titular en los onces de Ancelotti, pero está claro que, a sus 30 años recién cumplidos, ya no es el que era.
A pesar de sí haber sido incluido en la nombrada preselección de van Basten, Edgar Davids no tiene ni mucho menos asegurada su presencia en el Mundial. Convertido en un trotamundos del fútbol, el combativo centrocampista holandés encargado de dar consistencia defensiva a aquel centro del campo del Ajax del 95, apura sus últimos coletazos futbolísticos en el Tottenham Hotspur inglés (cedido por el Inter). Vivió su etapa más brillante en la Juventus, en donde contribuyó notablemente a la consecución de tres Scudettos, pero tras su breve paso por el FC Barcelona, en la segunda mitad de la temporada 2003/2004, su juego ha ido decayendo notablemente, pero a sus 33 años se resiste a desaparecer del panorama futbolístico.
Sobre Marc Overmars siempre podría argumentarse en su descarga la grave lesión que padeció y que le obligó a retirarse del fútbol con apenas 30 años, pero su etapa como barcelonista dejó bastante que desear en términos generales. Tras salir del Arsenal rumbo al Nou Camp con la vitola de ser uno de los mejores extremos del mundo, Overmars no cumplió con las expectativas depositadas en él por una afición deseosa de un futbolista al que idolatrar tras la marcha de Luis Figo. Se retiró sin haber sido capaz de ganar un sólo título con el Barça.
Son sólo algunos ejemplos, los más evidentes, de jugadores que han precipitado su ocaso tras triunfar jóvenes, muy jóvenes con aquel brillante Ajax de Louis van Gaal. No podemos olvidar tampoco a Litmanen o Finidi George (”impagable” su última etapa como mallorquinista de la mano de Luis Aragonés), cuyas carreras siguieron trayectorias muy similares a las de los jugadores anteriormente citados.
Yendo más allá, el aficionado puede llegar a plantearse la cuestión de cuánto puede durar la carrera de un futbolista al más alto nivel. ¿10 años? Viendo la evolución de los jugadores que triunfaron con el Ajax del 95 pudiera decirse que ése es el tiempo de máximo rendimiento de un futbolista de elite. Debutar joven también puede hacerte sucumbir demasiado pronto.
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