Camisetas insólitas e históricas
Hablando esta semana de la recordada final de la UEFA entre Alavés y Liverpool del año 2001, surgió el tema de por qué el club vitoriano utilizó una camiseta tan diferente a la suya habitual no existiendo coincidencia de colores con el rival. En aquella ocasión, el equipo babazorro empleó una equipación única en su historia y que jamás ha vuelto a utilizar, inspirada en los colores y el diseño de la clásica camiseta de Boca Juniors (algunos dicen que la franja amarilla iba a ser originariamente blanca, para así respetar los colores del club, pero finalmente no fue así). ¿Qué movió a los dirigentes vitorianos a cambiar su equipación para el partido más importante de su historia? ¿Fue una pura cuestión de márketing? ¿Fue bien recibida por los aficionados?
Lo cierto es que los aficionados suelen recibir con agrado las propuestas innovadoras en lo referente a la elástica de su equipo, máxime cuando se trata de grandes acontecimientos como aquella Final. Es una manera de recordar un hito histórico, difícilmente igualable para el club. Ayer vivimos un nuevo ejemplo con la camiseta empleada por el Sevilla para la final, una camiseta que ya es histórica.
Porque, ¿qué aficionado culé no recuerda la estrambótica camiseta naranja que lució el FC Barcelona en la final de Wembley? ¿O aquella equipación negra con la que el Mallorca derrotó al Ajax en su propio estadio? Igualmente, ningún aficionado alavesista puede olvidar que su equipo se paseó por Europa en la temporada más brillante de la historia del club con una camiseta rosada con los nombres de todos sus socios distribuidos a lo largo de la misma.
Del mismo modo, hay equipos que varían sus indumentarias (generalmente segundas o terceras equipaciones), buscando un guiño a su historia, a sus orígenes, a sus fundadores. Así, por ejemplo, el Real Zaragoza empleó durante varias temporadas una segunda equipación inspirada en los colores “avispa” del Iberia SC, uno de sus clubes germinales, que tuvo una gran acogida entre la afición maña.
También un clásico italiano apeló a sus orígenes en el diseño de la camiseta reserva de hace un par de temporadas. La Juventus readoptó el color rosa para su segunda equipación, en recuerdo del color que originariamente, y en un alarde por no coincidir en colorido con sus rivales, llevó el equipo turinés. La historia de la camiseta blanquinegra y el Notts County es ya conocida por bastantes aficionados, no así la de la “rosa”.
Otros equipos buscan simplemente rendir homenaje a jugadores históricos que han militado en sus filas. Es el caso del Manchester United, que empleó como tercera equipación un diseño en colores blanco y azul, con los nombres de sus grandes leyendas (Bobby Charlton, George Best, Gordon Strachan…), como en el caso del Alavés y los nombres de sus socios, de todos los tiempos distriduidos por el conjunto. Fue una de las últimas camisetas utilizadas por Eric Cantona como red devil.
Y otros clubes no tienen mayor pretensión que “innovar”. Y la moda innovadora y el fútbol nunca han casado demasiado bien. El ejemplo más cercano y reciente lo tenemos en el Athletic Club de Bilbao, y la camiseta diseñada por el artista Darío Urzay (bautizada jocosamente como la “camiseta ketchup”) que a punto estuvo de ser utilizada por los leones en la pasada edición de la Copa de la UEFA. Ante el rechazo popular, el club finalmente decidió retirar la camiseta, y ésta sólo fue utilizada en un partido amistoso de pretemporada en Holanda. A día de hoy, todavía se ven algunas por las gradas de San Mamés.
Claro, que para innovaciones radicales en la moda futbolística, la Inglaterra de los primeros años 90 dio buenos ejemplos de lo que nunca se debe hacer con un uniforme de un equipo de fútbol. Todos recordamos alguna segunda equipación desastrosa en cuanto a la estética, como aquella naranja y gris del Chelsea, la amarilla moteada del Arsenal… Nada como la camiseta con la que el modesto Hull City en la temporada 1992/93 sorprendió a propios y extraños. Los “tigers” hicieron gala de su apodo hasta en su uniforme oficial.
También tenemos equipos con mensaje social en su camiseta. Bueno, en realidad no sabemos si es así o si es simplemente un delirio del diseñador de su marca deportiva, pero el Bochum alemán empleó en la temporada 1997/98 esta camiseta de diseño y colorido tan “peculiar” que, a buen seguro, no dejó indiferente a ningún aficionado teutón. Algo sencillamente espantoso en cuanto a diseño se refiere.
Próximamente, más camisetas para el recuerdo.
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