Suiza: amalgama de culturas

valon.jpgSuiza, el país de la neutralidad, de la vida apacible y tranquila. Inmejorable sustrato para el florecimiento de economías, país de oportunidades, de fronteras abiertas y gentes acogedoras. Con una de las tasas de paro históricamente más bajas de Europa, y unos salarios medios muy por encima de la media continental, la Confederación Helvética ha sido desde mediados del siglo XX un lugar de peregrinación en busca de una vida mejor para muchos europeos.

Y como suele ser habitual, las peculiaridades sociales de un país suelen siempre tener reflejo en su fútbol. Y Suiza no iba a ser menos. Su carácter tradicionalmente abierto y receptor de inmigración ha conformado una selección suiza variopinta, con jugadores de muy diversos orígenes. Y es que la inmigración es parte innegable de la identidad social del país alpino. Futbolistas cuyos padres emigraron un día en busca de una oportunidad en la vida que parecía negárseles en sus lugares de origen. Futbolistas de origen extranjero, pero que han contribuido a enriquecer y potenciar el fútbol suizo hasta el punto de llevarlo hasta la fase final del Mundial.

El carácter “plurinacional” de la selección suiza de fútbol no es algo nuevo. Jugadores como Ciriaco Sforza, Hakan Yakin, Türkilmaz,… fueron estrellas del equipo nacional suizo en la década de los 90.

La nueva hornada de futbolistas suizos no está exenta de esta peculiaridad. En la lista de 23 hombres seleccionados por Köbi Kuhn, aparecen jugadores como Philippe Senderos, cuyo padre, natural de Santiuste (Guadalajara) emigró hace ya años a Suiza, donde nació Philippe y para cuya selección juego el joven central del Arsenal. Otro jugador del Arsenal, novedad con respecto a las últimas convocatorias helvéticas, es Johan Djourou, defensa de origen marfileño de tan sólo 19 años que está llamado a formar la pareja defensiva del futuro junto a su compatriota Senderos.

Otro futbolista con raíces españolas (italo-españolas concretamente), es el ya habitual en las convocatorias Ricardo Cabanas, centrocampista organizador del Colonia alemán, de madre italiana y padre español, concretamente gallego. Algo más exótico es el origen del centrocampista de contención del FC Zurich, Blerim Dzemaili, de ascendencia macedonia. Otro jugador de los 23 seleccionados con origen extranjero es el atacante Johan Vonlanthen, de madre colombiana.

Por último, una de las grandes estrellas de este equipo suizo es, sin duda, el joven centrocampista de ataque Valon Behrami. El jugador de la Lazio llega al Mundial de Alemania dispuesto a refrendar las expectativas que ha despertado en este último año tras su fichaje por el equipo romano. Los padres de Behrami, albano-kosovares, llegaron a Suiza tras el estallido del conflicto de los Balcanes a mediados de los 90, cuando Valon era aún un niño.

Mientras tanto, en España seguimos rasgándonos las vestiduras por el “caso Senna”…

Secciones: Alemania 2006, Suiza

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