Inglaterra viene en forma
Y así lo demostró ayer frente a Hungría en Old Trafford (3-1). La preocupante baja de Wayne Rooney había mutado la ilusión y esperanza de los ingleses de cara a este Mundial en una sensación de pesimismo y derrotismo que realmente no se correspondían con el potencial de los pross.
Pero el partido de preparación disputado ayer por los de Eriksson dejó con buen sabor de boca a los aficionados. Sin realizar un juego brillante, los ingleses se mostraron como un equipo sólido, sin fisuras, y con recursos ofensivos. Ante la ausencia de Rooney y la preocupación del seleccionador inglés por una posible falta de gol, Steven Gerrard vio adelantada su posición habitual hasta la media punta, jugando por detrás del recuperado Michael Owen, que se perfila como el punta titular.
Otra de las sorpresas, lógica en esta fase de pruebas, con la que nos salió Eriksson fue la alineación del defensa del Liverpool Jamie Carragher en la posición de mediocentro defensivo. En uno de las posiciones en las que Inglaterra se muestra con mayor carencia de efectivos (las pruebas en la fase de clasificación han sido múltiples, pero el que parecía que se había hecho con el puesto finalmente, el central de los Spurs Ledley King, se ha quedado fuera de la convocatoria del Mundial). Así las cosas, Carragher, que en su club juega como central o como lateral derecho, y que no jugaba en esa posición desde el comienzo de su carrera profesional, se mostró como una nueva opción para esa posición de volante de contención que tantos problemas está dando al técnico sueco. En la segunda mitad, fue Owen Hargreaves, un habitual en esa posición, el que sustituyó en ese puesto a Carragher. El Spur Michael Carrick es la tercera (y en mi opinión no por ello menos válida) opción, y esta vez esperó su oportunidad en el banquillo.
La seguridad defensiva aportada por John Terry y Rio Ferdinand (con el recambio de lujo de Sol Campbell) no tiene comparación, a priori, en ninguna selección mundialista. Quizá Italia pueda presentar una pareja de centrales de tal nivel, pero queda claro que la zaga no es uno de los puntos débiles de esta Inglaterra. Y además, golean a balón parado, como demsotró ayer el central de Chelsea.
También Peter Crouch tuvo su oportunidad y no la desaprovechó. Con su gol de ayer, el tercero en la cuenta inglesa, el altísimo delantero del Liverpool demostró que con él también se puede contar. Como colofón a la fiesta inglesa antes de viajar a Alemania, el debut del jovencísimo Theo Walcott. El precoz extremo del Arsenal hizo su debut con los pross, convirtiéndose así en el jugador más joven en debutar (poco más de 17 años y dos meses) con la selección inglesa, arrebatándole tal honor a Wayne Rooney.
La puesta a punto de Inglaterra es un hecho.
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