Por un hijo, cualquier cosa… por un padre, aún más

El seleccionador serbiomontenegrino Ilija Petkovic ha sido durante los últimos días el centro de la polémica en Serbia y Montenegro al convocar a su hijo, Dusan, para sustituir al delantero del Lecce Mirko Vucinic.
Los medios de comunicación de Serbia y Montenegro apostaban por otros nombres, como Milos Krasic, Aleksandar Lukovic o incluso el jugador del Getafe, Paunovic. Pero el seleccionador prefirió convocar a su hijo, Dusan Petkovic, central del OFK de Belgrado al que su definió como “un jugador versátil, puede jugar en la defensa o el mediocampo y puede ser eficaz en nuestra apuesta para la Copa del Mundo”. Por ello fue acusado de nepotismo (trato de favor hacia un familiar o amigo) por la prensa, lo cual, poco a poco ha ido calentando el ambiente en la selección de la antigua Yugoslavia.
Así ha sido hasta tal punto que ayer Dusan Petkovic decidió abandonar la concentración y no viajar con el resto del equipo a Alemania. Un gesto meditado, que razona alegando que no podía soportar la presión, y que no quiere perjudicar a su selección, a su padre y a sus compañeros.
Ahora el problema es que la FIFA sólo permite cambiar un jugador por otro si media una lesión. No es el caso, y parece probable que Serbia y Montenegro tengan que afrontar el duro “grupo de la muerte” con un jugador convocado menos que sus rivales.
En defensa de los Petkovic, hemos de afirmar, no obstante que a pesar de las preferencias de la prensa serbia por otros nombres, Dusan Petkovic, de 32 años, no es un jugador desconocido. Cierto es que no había participado en ninguno de los partidos clasificatorios al Mundial, pero no es menos cierto que ya había jugado doce partidos con la selección azul y que, entre otros, había desarrollado su carrera de clubes en equipos de nivel como el Wolksburgo, el Spartak de Moscú o el Nuremberg.
Ahora, tras su gesto, noble, probablemente se alcen más las voces a su favor. Aquí, una de ellas.
Secciones: Alemania 2006
« El juego de fútbol definitivo | Galatasaray-Dépor (One day in Europe) »




