Grupo E: Italia, Ghana, Estados Unidos y República Checa

grupo_e.jpgTodos coincidimos en que el verdadero “grupo de la muerte” es el C, integrado por Holanda, Argentina, Costa de Marfil y Serbia. A nadie le cabe la menor duda. Sin embargo, este grupo E pasa por ser, después del C, el más competido de todo el Mundial. Formado por un aspirante al título (Italia), una de las sensaciones de África (Ghana), un clásico de los últimos mundiales (EEUU) y una de las que mejores impresiones dejó en la pasada Eurocopa (República Checa), este grupo deparará, con toda seguridad, algunos de los partidos más emocionantes e igualados de todo el torneo.

Italia tiene todas las papeletas para finalizar en el primer puesto, aunque más por historial, jugadores y antecedentes que por el fútbol que viene practicando últimamente. A pesar de ello, todo indica que la azzurra será una de las candidatas a, como mínimo, llegar a semifinales. Lippi continúa con la duda del nivel de que pueda ofrecer Francesco Totti tras más de media temporada en el dique seco. La delantera parece fija, con el capo cannioneri del Calcio Luca Toni y el delantero del Milán Alberto Gilardino. Por detrás, y a expensas de lo que pueda dar de sí Totti, Alessandro Del Piero parece la alternativa más clara. Mientras, la contención vendrá de la mano Gattuso o De Rossi acompañando a un Andrea Pirlo en un nivel de forma y de juego bastante bajo. La defensa parece, por contra, la parcela más sólida, con la pareja Nesta-Cannavaro, posiblemente la mejor de todo el Mundial (junto con la inglesa). Queda por saber si el escándalo Moggi , que también ha salpicado al seleccionador, hará mella en la nazionale.

Ghana parte, en principio, como la cenicienta del grupo, lo cual dice mucho del nivel del mismo. La selección africana, se clasificó para el Mundial por delante de la República Democrática del Congo y Sudáfrica y es un claro ejemplo del vuelco que ha dado en estos últimos años el fútbol africano, donde los clásicos equipos han dado paso a otros menos habituales. Baste decir que los estrellas negras afrontan su primera participación en un campeonato del mundo, y lo hacen con un equipo plagado de jugadores más que interesantes. El líder de la defensa es, sin duda, el central Samuel Kuffour, que tras su paso por Bayern de Munich y Roma acaba de firmar por el Werder Bremen. En el centro del campo, la manija es para Michael Essien, el jugador por el que el Chelsea desembolsó una millonada y que es la auténtica “Estrella Negra” de la selección africana. Stephen Appiah o Sulley Muntari son otros de los jugadores a tener en cuenta de un equipo que puede darle un susto a quien menos lo espere.

Estados Unidos se ha convertido ya en todo un clásico de las citas mundialistas; de hecho, esta es su quinta participación consecutiva en un Mundial. Su entrenador Bruce Arena cuenta con un plantel compensado y lleno de jugadores interesantes. La convocatoria vino marcada, en un principio, por la no inclusión de joven Freddy Adu, totalmente razonable por otra parte. Esta selección está integrada por gente mucho más determinante a día de hoy que el joven norteamericano (quien se ha convertiso más en un producto de marketing que en la estrella que de él se esperaba). Landon Donovan, o Clint Dempsey soqnquienes ponen la calidad y pelearán por meter a los estadounidenses en octavos de final, lo que ya no sería ninguna sorpresa. Estados Unidos es hoy en día la mejor selección de la zona Centro y Norteamericana, junto con México, al cual superó en su grupo por diferencia de goles.

La República Checa ya no es la que en el 96’ llegó a la final de la Eurocopa, ni tan siquiera la que hace dos años nos sorprendió y deleitó en Portugal. Sus jugadores, en el plano individual, han estado muy por debajo del nivel esperado a lo largo de la presente campaña. Tal vez solo el portero Peter Cech ha cumplido las expectativas. Y si los checos quieren aspirar a todo deben recuperar el buen juego de sus mejores hombres, porque si como equipo funcionan como un reloj, les falta la chispa de un Pavel Nedved que ya incluso medita su retirada si su club (la Juventus) desciende. Deben ser Rosicky o Plasil quienes asuman el papel de líder y surtan de balones al veterano Koller y a Milan Baros, el primero casi inadvertido toda la temporada a causa de una inoportuna lesión, el segundo con una discreta temporada en el Aston Villa a sus espaldas. Si los cracks aparecen, los checos pueden volver a ser la sensación del campeonato. Pero si no, puede incluso que tengan dificultades para pasar incluso de octavos de final.

El pronóstico: 1ª Italia, 2ª República Checa, 3ª Estados Unidos, 4ª Ghana

Secciones: Italia, Alemania 2006, Alemania 2006, República Checa, EEUU, Ghana

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