De favoritos a incógnitas (I) - Inglaterra

england%20logo.jpg Tres de las selecciones más potentes de Europa, de éstas que se apuntan como alternativas justo detrás de las Cuatro Grandes, han defraudado en su debut mundialista. Los resultadistas alegarán que todas han sacado adelante sus compromisos (en los tres casos por un paupérrimo uno a cero), pero una gran parte de aficionados coincidirán en que Inglaterra, Portugal y Holanda deben dar en breve un salto de calidad en su juego si quieren aspirar a realizar algo grande en este torneo. Analizaremos los tres casos por separado, comenzando aquí por los británicos.

Inglaterra ofreció una pobre imagen ante una selección de Paraguay que fue perdiendo desde el minuto 4 y que se quedó sin su portero titular por lesión a las primeras de cambio. Aunque la cuota de responsabilidad del entrenador por el mal juego de los pross es grande (y en este sentido se despacha hoy a gusto Segurola en El País), la británica es una selección con importantes problemas estructurales. Para empezar, sus dos grandes estrellas, Lampard y Gerrard, son futbolistas prácticamente clónicos, llegadores poderosos que necesitan oler el área para encontrarse a gusto, y que lejos de ella bajan fuertemente su rendimiento. Hasta ahora no se ha demostrado que puedan jugar juntos sin anularse. Quizá la solución perfecta es ponerle por detrás un gran medio centro defensivo, pero Inglaterra no lo tiene; Eriksson cuenta con Hargreaves y Carrick, mediocampistas aseados pero sin el suficiente empaque para sostener ellos solos la gran estructura británica.

Otro grave problema de los ingleses, no por comentado menos cierto, es la lesión de Rooney. La ausencia del joven ariete ha provocado que Eriksson ponga su confianza en Crouch y Owen, y ambos delanteros son discutidos. El segundo, por estar lejos de sus mejores días, y el primero, porque su estatura condiciona el juego y provoca una lluvia de pelotazos sin sentido. A esto hay que añadir que ninguno de los dos es un rematador nato (y muchos centros de Beckham, por tanto, se irán al limbo) y que el rendimiento de sus alternativas, Walcott y Lennon, es una incógnita.

Por último, hay que señalar que en defensa tampoco andan muy sobrados los ingleses. El único jugador de auténtica élite que poseen en esa línea es John Terry, pues Ashley Cole no es el mismo que antes de su lesión (aunque sigue manteniendo un nivel razonable de eficacia defensiva), Ferdinand sigue generando inseguridad en muchos aficionados, y nadie puede garantizar un gran desempeño de Neville frente a una banda izquierda poderosa, como por ejemplo la alemana o la brasileña.

En resumen, aunque Inglaterra posee excelentes jugadores, hay muchos agujeros que tapar antes de considerarla favorita al título. ¿Lo conseguirá Eriksson?

Secciones: Alemania 2006, Alemania 2006, Inglaterra

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