Notas del España- Ucrania
SOBRESALIENTE. Así ha sido el debut de España en esta Copa del Mundo Alemania 2006. Concentración plena durante los 90 minutos, compromiso, sacrificio, frescura, juego alegre… Hasta la fecha, y cuando sólo faltan por salir a escena Túnez y Arabia Saudí, España no sólo ha conseguido la victoria más abultada del torneo (4-0), sino que ha enamorado con su juego y su actitud, ha dado un golpe de efecto y ha demostrado que está ahí. Al contrario que en otros mundiales o eurocopas, este año no éramos favoritos para nada, y quizá eso haya hecho que lleguemos en mejores condiciones que nunca a Alemania.
Después de la decepción de Portugal y la paupérrima fase de clasificación, la afición española necesitaba un inicio de Mundial como éste. Con diferencia, el mejor partido de lo que llevamos de Mundial, y nada menos que ante Ucrania, selección que se paseó en su grupo de la fase de clasificación. A pesar de quelos ucranianos no han hecho un buen partido, el planteamiento táctico español ha sido perfecto. Pero por encima del esquema, si hay algo que me gustaría destacar del combinado nacional es su actitud y su concentración. Nuestra eterna losa, ese “no saber competir” que nos acompañaba siempre en las grandes citas, puede haber quedado enterrado para siempre.
Individualmente, el partido de los catorce jugadores españoles sobre el césped ha sido brillante. Casillas, a excepción de una última jugada en la que ha salido a destiempo, ha intervenido con seguridad en las pocas ocsiones de Ucrania. Los centrales, impecables. Pablo y Puyol (-elegido Jugador del partido por la FIFA- el elegido finalmente ha sido Xavi, aunque a mi juicio ha hecho mejor partido Puyol… ¡cualquiera podría haberlo sido hoy!) han impuesto su ley ante un jugador del peligro de Shevchenko. Especialmente memorable el partido del ilerdense, de los mejores que le recuerdo con la camiseta nacional. La jugada del cuarto gol, con ruleta incluida, es para enmarcar, qué clase de pundonor y coraje, de fe en uno mismo, y por qué no, de calidad (la manera en que amortigua el balón con la cabeza para dejársela muerta a Torres es un gesto técnico envidiable). En los laterales, Sergio Ramos y Mariano Pernía apenas han tenido problemas. Ofensivamente, se ha visto al hispano-argentino algo encorsetado, nervioso quizá por el debut. Ramos, por contra, ha subido como un tráiler de 7 ejes por la banda derecha, las veces que ha sido necesario.
En el medio, primero Alonso y luego Albelda (especialmente el primero, que además ha abierto la lata) han marcado el tiempo y han robado y distribuido balones, cortando numerosas contras amarillas. A su lado, Xavi ha demostrado estar perfectamente recuperado de su lesión. Aparece donde es necesario, siempre, protege y esconde la pelota como sólo él sabe hacerlo, y encima pone en juego a los hombres de ataque. Es insustituible en el equipo. Senna, al igual que Pernía, se ha mostrado algo nervioso. Un buen disparo en el minuto 10, pero ha perdido unos cuantos balones en los que apenas tenía presión. Debe mejorar y estar más tranquilo.
Arriba, primero Villa, Torres y Luis García, y al final Raúl, Torres y Cesc Fàbregas. Villa dos goles (los dos a balón parado), mucha movilidad y viveza, lo que nos tiene acostumbrados en el Valencia. Torres ha marcado el cuarto, y eso es una gran noticia para los intereses españoles. Que el punta titular se quite esa presión del gol le puede ayudar de aquí en lo que resta de campeonato. Corriendo y presionando hasta el útimo minuto, rápido y potente, autoritario en la carrera, comprometido como pocas veces se le ha visto. Luis García no ha estado brillante, pero aún así su partido ha sido bastante completo. Y pensar que en el banquillo aún nos quedan Reyes, Joaquín o Iniesta…
Hay que creer. Ahora lo más fácil es ilusionarse, pero siempre con los pies en la tierra. España no debe sufrir ante Túnez o Arabia Saudí, pero el verdadero Mundial empezará en octavos. Creer, ésa es la palabra clave.
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