Costa de Marfil se va con la cabeza alta
Holanda sigue adelante y Costa de Marfil queda eliminada por un motivo esencial y de perogrullo: porque lo que valen son los goles. Y es que si lo que se tuviese en cuenta fuese el juego, y no el marcador, los africanos deberían ser los que siguieran en el torneo. Pero no ha podido ser. En tan solo cinco minutos, los tulipanes se pusieron dos goles arriba y eso marcó el encuentro, aunque no sirvieron para que Holanda acabase tranquilo el encuentro, ni tan siquiera la primera mitad.
Comenzó el equipo de Van Basten igual que contra Serbia y Montenegro, controlando el balón y encomendándose a sus extremos Arjen Robben y Robin Van Persie, quien estuvo más acertado hoy que el del Chelsea en el primer encuentro. Sin embargo, no contaron con que, en esta ocasión, el rival les iba a poner en muchas más dificultades que en su debut. Fue Holanda, por contra, la que primero golpeó. Van Persie primero, al transformar un libre directo, y Van Nistelrooy después, aprovechando un gran pase de Robben, pusieron el 2-0 en el marcador. ¿Partido sentenciado? Para nada. Primero, Zokora avisó del peligro marfileño estrellando el balón en la escuadra de Van Der Sar y, al poco, Bakari Koné recortaba distancias tras una sensacional jugada culminada con un gran derechazo cruzado.
Y tras el descanso, llegó al dominio africano. Costa de Marfil fue quien llevó el peso del encuentro y rondó el área rival hasta el pitido final. Mientras, Holanda se dedicaba únicamente a contener el ataque rival y lanzar algún que otro contragolpe con escasa fortuna. Pero hoy ni Drogba, ni Aruna Koné, ni Dindane, que salió en la segunda parte, tenían ajustado el punto de mira. Y así como acabó la primera mitad finalizó también la segunda.
Visto lo visto, mucho tendrá que mejorar Holanda si quiere hacer un buen papel en Alemania, ya que lo mostrado hasta ahora no da para mucho. Porque Van Basten, a pesar de jugar con tres delanteros presenta un centro del campo de contención, con Cocu y Van Bommel más preocupados de su propia área que de la rival. Y mientras, la tripleta atacante ha de buscarse el pan por su cuenta. Por contra, Costa de Marfil deja un buen sabor de boca, aunque más por juego que por goles, porque tanto de Drogba como de Aruna Koné se esperaba mucho más de lo ofrecido: mucha voluntad, mucho trabajo, presión, pero poco (por no decir nulo) gol. Todo lo contrario que los defensas del Arsenal, Kolo Touré y Eboué, y la pareja de medios centros, Yaya Touré y Zokora. Y es que se puede caer como Paraguay, buscando el empate y aburriendo, o como los africanos, atacando hasta el final y haciendo disfrutar.
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