Los que me están decepcionando

dinho-Croacia.jpgCon la fase de grupos casi completada, y a la espera de ver lo que hacen selecciones como Francia y Brasil en sus respectivos últimos partidos, varios son los nombres propios que han decepcionado con el ecuador del Mundial ya sobrepasado. Jugadores de los que se esperaba brillo y protagonismo en el Mundial, y que por unas razones o por otras se están quedando en meras anécdotas en estas dos primeras semanas.

El primer y evidente caso es el de Ronaldinho. El considerado casi por unanimidad como mejor jugador del Mundo, no sólo no ha conseguido brillar en este arranque mundialista como de él se esperaba, sino que además se ha contagiado del juego ramplón y aburrido de su selección. Lejos del futbolista que juega en el Barça, el 10 de la canarinha se empeña una y otra vez en jugadas inverosímiles y regates “de anuncio”, que no llevan a ningún sitio y que flaco favor hacen a su equipo. Puede y debe mejorar en lo que resta de campeonato.

Muchas de las apuestas sobre el que será el máximo goleador de este Mundial daban como favorito al italiano Luca Toni. El delantero de la Fiorentina, con 31 goles esta temporada en el calcio, se encuentra en una de esas fases de estancamiento en las que habitualmente se sumen los delanteros. Su pobre actuación en el partido inaugural frente a Ghana, y su ausencia de la alineación de Lippi en los partidos frente a Estados Unidos y la República Checa, dice muy poco de este gran delantero del que se esperaba más, mucho más, en este Mundial.

Otro delantero que no está rindiendo al nivel que de él se esperaba, pese a que su equipo está cuajando un buen campeonato, es el alemán Lukas Podolski. El ex-jugador del Colonia, recientemente fichado por el Bayern, llegaba al Mundial como una de las mayores promesas, y avalado por el interés despertado por equipos de media Europa (Real Madrid incluido). Sin embargo, y pese a la gran confianza en él mostrada por Klinsmann, Podolski apenas ha anotado un gol (el tercero en la victoria por 3-0 frente a Ecuador), y no ha formado una buena sociedad con Miroslav Klose. Alemania necesitará sus goles conforme avance en el torneo.

La Holanda de van Basten, en su intento por ser fiel a la tradición holandesa del juego vertical y atractivo heredado de la Naranja Mecánica de Rinus Michels, confía la circulación del balón en el último tercio del campo en un jugador que rinde a gran nivel en su equipo (Ajax), pero que está pasando bastante desapercibido en estos tres primeros partidos. Wesley Sneijder no está acaparando el protagonismo que debería, y el juego de la oranje se resiente claramente de su poca participación, ofreciendo muchas dudas pese a los siete puntos logrados en esta primera fase.

No es que sea una súper estrella de nivel mundial, pero el papel del coreano Park Ji Sung está siendo bastante pobre. En un equipo como el coreano, el jugador del Manchester United debería sobresalir por encima de sus compañeros, pero sus actuaciones personales están siendo bastante pobres. Lejos de ser determinante y asumir responsabilidades en una selección en la que él es el indiscutible número uno, Park aparece como un jugador tímido y apocado, lejos del que juega en la Premier League, y sobre todo, del que vimos hace dos años en el PSV.

William Gallas, el defensa más polivalente del mundo, está contagiado del pésimo ambiente y del decepcionante nivel de la Francia de Domenech. El increíble gol encajado frente a Corea, cuando el partido ya expiraba, es una muestra evidente de que ni el defensa del Chelsea, ni su compañero en el centro de la zaga, Liliam Thuram, están cumpliendo con las expectativas.

Decepcionante igualmente está siendo el papel en el banquillo de tres seleccionadores: Carlos Alberto Parreira, Raymond Domenech y Sven Goran Eriksson. Tres técnicos que, con los mimbres que tienen en sus respectivos equipos, deberían ofrecer mucho mejor juego (y en el caso de Francia, resultados).

Secciones: Alemania 2006, Alemania 2006

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