Esperpento y elecciones

Los socios del Real Madrid eligen hoy a su nuevo presidente. No lo tienen nada fácil: tan complejo parece decidirse por el mejor candidato como por el peor. Y hay cinco, nada menos. Si ya de por sí estos procesos suelen estar plagados de ideas vanas, acusaciones pueriles y populismo barato, ese carácter coral ha multiplicado todo hasta convertir la carrera a la Casa Blanca en un sainete como no se recuerda.
La imagen institucional del club está bajo mínimos. Las sospechas de pucherazo eran tan abrumadoras que una jueza decidió el viernes mantener a los muertos lejos de las urnas y anular el voto correo. Sólo podrán pronunciarse los socios que se atrevan a desafiar a las altas temperaturas. Y teniendo en cuenta el escaso entusiasmo que despierta cualquiera de los candidatos, parece que no serán muchos. Entre eso y la abundancia el candidaturas, el nuevo presidente podría acceder al cargo con un respaldo mínimo de la base social.
Por si acaso, Arturo Baldasano, el mismo que obtuvo 517 votos hace dos veranos, pondrá mañana a disposición de los socios autocares gratuitos desde diversos puntos de la provincia. No es lo único que ha ofrecido en las últimas semanas. Según El Economista, sus chicos compraban votos a 35 euros la unidad. En su oficina electoral también se regalaron entradas para un concierto con Shakira, Rosana, Estopa, George Michael, Alan Parsons, The Who y El Canto del Loco. ¿Conseguirá algo con eso? Para empezar, se ha ganado una demanda. Dice que su entrenador será Eriksson, y eso merece otra.
A Ramón Calderón también le han demandado. Y esta vez no ha sido el macarrilla de Dani Martín ni ha sido por invitar a copas en la discoteca Joy Slava. Ha sido el AC Milan, y dos veces, por negociar con el brasileño Kaká. Calderón y su director deportivo, Peja Mijatovic, aseguran tenerle en el saco, lo mismo que a Cesc, Robben y a Capello, que no ha confirmado ni desmentido. Por tener, hasta tiene un blog.
Lorenzo Sanz asegura que su director deportivo será Monchi y que tiene atados a Zambrotta, Emerson, Gago, Carrick y Boulahrouz. Muchos de ellos o sus clubes lo desmienten. De hecho, hasta el propio Sanz se desmiente. Hace unos días anunció el fichaje de Adriano por la mañana y lo negó rotundamente por la tarde. Ayer mismo se sacó de la manga a Ribery. Los otros dos puntos de su campaña, como en las elecciones de 2000 y 2004, se llaman la Séptima y la Octava. Es el pasado en estado puro.
Juan Palacios acusó a otros candidatos de vender humo y presumió de que, antes de las elecciones, presentaría en público los contratos de varios futbolistas. No lo ha hecho. El viernes anunció acuerdos con Pablo, Joaquín y Reyes, pero nada más. En la misma línea, anoche apuró sus bazas con Andrés Iniesta. Su director deportivo es José Antonio Camacho, que aún (que sepamos) no ha dimitido. También le acompañan Pirri (como adjunto), García Remón (cantera) y Michel (Castilla), cuenta con Del Bosque como entrenador y anuncia que nombrará un director general. Se les va a ir el presupuesto en tarjetas de visita.
A sus 75 años, Juan Miguel Villar Mir, dicen, es el candidato continuista. En las oficinas del club, dicen, se ha trabajado para él. Colaboradores de Florentino Pérez, dicen, han encauzado el fichaje de Wenger. Wenger, dicen, es el entrenador que se haría cargo del equipo con plenos poderes. Pero como eso Villar Mir no puede decirlo, ha utilizado a la prensa y ha escondido la mano. También dice que ha llegado a un acuerdo con Cristiano Ronaldo y a otro con el Chelsea para el fichaje de Ricardo Carvalho. Era el favorito, pero sin el voto por correo, dicen, ya no tanto.
Gane quien gane, el nuevo presidente del Real Madrid tendrá que demostrar a partir del lunes que está a la altura del reto y de la institución, y más aún con el escaso respaldo que seguramente conseguirá. Hasta el momento, ninguno lo ha hecho.
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