Italia-Alemania: la importante baja de Torsten Frings
Alemania-Italia por un puesto en la final del domingo en Berlín. La potencia y contundecia teutona contra el rigor táctico y el oficio de los transalpinos. El equipo menos goleado del torneo (sólo un gol ha encajado Buffon… y lo anotó su compañero Zaccardo), contra uno de los máximos goleadores, la Alemania de Jürgen Klinsmann que ha anotado hasta once goles. Una Alemania que se muestra casi imbatible desde el punto de penalty, una suerte que les suele ser históricamente esquiva a los azzurri, y que a buen seguro tratarán de evitar esta noche.
Ambos equipos llegan al choque en el mejor momento posible. Unos tras la euforia de apear a una Argentina que amedrentaba al más pintado, y otros tras completar un buen partido en cuartos y derrotar a Ucrania por tres goles a cero, haciendo olvidar a los aficionados que nos encontrábamos ante un partido de Italia. Pero Alemania está intranquila. Algo que no estaba previsto en el guión, un hecho inesperado, ha hecho que la tradicional autoconfianza germana se tambalease. Torsten Frings, uno de los jugadores clave (por no decir “la clave”) de esta Mannschaft junto a Klose y Lahm, causará baja por sanción en la cita de esta noche en Dortmund.
La trifulca montada a la conclusión del Alemania-Argentina de cuartos de final, con batalla campal en el césped, y agresiones por ambos bandos, se saldó con el castigo de sanción de un partido para el centrocampista del Werder Bremen, lo que dejará a Klinsi sin una de sus piezas básicas en su encuentro más complicado en lo que llevamos de Mundial. Si Miroslav Klose es el gol, Torsten Frings es el equilibrio entre ataque y defensa. El jugador más polivalente de los once alemanes, ataca y defiende, se repliega y presiona la salida del balón, y sobre todo, tiene mucho, mucho recorrido, y abarca una gran cantidad de terreno.
Sin ser un medio defensivo al uso, Frings además se suma con frecuencia al ataque, y posee un intimidante disparo de larga distancia (recordad el cuarto gol contra Costa Rica). Condición esta última, por cierto, que comparten un buen número de jugadores de la selección germana. Llama la atención en un país como el nuestro, en el que apenas tenemos algún tirador decente de larga distancia, que en un equipo como Alemania tanto el mencionado Frings, como Ballack, como Schweinsteiger, como Schneider o como Borowski, sean auténticos maestros en esta especialidad. Prácticamente, cualquier centrocampista alemán es capaz de disparar con peligro desde 25 ó 30 metros.
Sin Frings en el campo, el balance defensivo alemán se resiente. Sebastian Kehl (otro que iba para figura y se quedó a medio camino), su presumible sustituto en el día de hoy, no puede igualar el despliegue físico y la habilidad para la colocación de aquel, y por ahí pueden empezar los problemas para los locales.
Otra duda para el cuadro italiano… ¿tendrá mayor protagonismo el venerado Totti o el infravalorado Gattuso? Gran Mundial el del mediocentro de Cosenza…
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