Sobrevalorado Cristiano Ronaldo

cristiano lamentándose.jpgVillano en Inglaterra, ídolo de masas en buena parte del resto del mundo. Cristiano Ronaldo, jugador de quien existen más fotos en Google con el torso desnudo que con su camiseta, representa el más claro ejemplo de futbolista al servicio de una imagen. Modelo publicitario para diversas campañas, ídolo de quinceañeras e icono gay, el joven extremo portugués parece haber olvidado su auténtica profesión, la que le ha catapultado a la fama y el reconocimiento mundial. La misma fama y reconocimiento que, paradójicamente, pueden terminar con su progresión como futbolista profesional.

Su actuación en el recientemente concluido Mundial de Alemania no ha sido todo lo destacada que de un jugador con sus cualidades se esperaba. Con Portugal como semifinalista, un resultado histórico para los lusos, Cristiano Ronaldo bien pudo haberse lucido más y haber aportado más de su parte para el juego de su equipo. Pero, como siempre le ocurre en los últimos tiempos, eligió el camino incorrecto.

Cristiano Ronaldo parece vivir sobre el terreno de juego constantemente pendiente de la jugada de lucimiento personal. Ha olvidado que el fútbol es un juego colectivo, de equipo. Jorge Valdano, amante y defensor de los buenos futbolistas de clase y toque, daba buena cuenta de ello, cuando relataba en su habitual columna de Marca cómo había sorprendido al futbolista de Madeira observándose a sí mismo en los videomarcadores de un estadio alemán tras una intrascendente jugada personal, olvidándose de que el balón seguía en juego. Resume a la perfección el giro hacia la nada que ha dado su fútbol.

Además, Cristiano Ronaldo ha entrado en una peligrosa espiral para un futbolista de ataque como es él: casi siempre escoge la opción menos apropiada en sus jugadas. Tira cuando debe pasar a un compañero mejor situado, dribla cuando debe tirar, encara cuando debe recular… parece como si todo lo hiciese al revés y siempre terminase escogiendo el camino más largo y farragoso.

Lejos de crecer como futbolista, a sus 21 años, Cristiano Ronaldo ha sufrido una “involución” en su crecimiento como jugador, y lo que apuntaba en sus comienzos puede llegar a convertirse en nada de seguir en esta línea.

Ahora, y tras su polémica con Wayne Rooney en el partido de cuartos entre Inglaterra y Portugal, Cristiano Ronaldo parece no querer volver al Man United, su actual club. Deseoso de encontrar una salida para su futuro, el portugués parece haberse ofrecido recientemente al Real Madrid, inmerso en una vorágine de futuribles capaz de marear al Capello más templado. Parece un futbolista que hubiera encajado a la perfección en el canon de fichajes del anterior presidente madridista, pero ¿tendría sitio en el nuevo Madrid de Calderón y Capello?

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