Dunga, un líder para la ‘canarinha’
A sus 42 años, Carlos Caetano Bledorn Verri, mundialmente conocido como Dunga, va a estrenarse en los banquillos. Será el seleccionador nacional brasileño, nada menos.
Como supimos hace poco leyendo el diario As, hasta ahora trabajaba a caballo entre Inglaterra y Brasil. En un sitio ejercía de asesor de futbolistas; en el otro, daba charlas sobre liderazgo al más puro estilo makeateam.
Liderazgo, carácter, personalidad, trabajo… Son las palabras con las que cualquiera definiría a Dunga. La Confederación Brasileña de Fútbol no ha puesto a la canarinha en manos de un estratega ni de un ingeniero táctico. Ha apostado por un motivador. Poco importa, por tanto, su falta de experiencia. “La elección de Dunga va a responder de lleno al deseo de los hinchas brasileños, que quieren en la selección un entrenador vibrante”, ha dicho el presidente de la CBF, Ricardo Teixeira.
Según la CBF, Dunga es “símbolo de coraje, obstinación y buen fútbol”. Como futbolista fue trabajo y personalidad. Un jornalero infatigable, imprescindible para su entrenador y para sus compañeros. No era ningún virtuoso, pero manejaba bien la pelota. Era, ante todo, un recuperador, y también un futbolista duro: buscaba la pelota pero no esquivaba el tobillo.
Disputó tres mundiales del 90 al 98. En la final del 94, además, se encargó de transformar el quinto penalty de su equipo, el que precedió al histórico fallo de Roberto Baggio. Como era el capitán, a él le tocó elevar la copa al cielo de California.
Quizá hoy, en tiempos de Bosman y de dobles y triples pivotes, Dunga tendría hueco en más de un equipo puntero. Sin embargo, su carrera en Europa fue discreta. Dio el salto a Italia en 1987 tras jugar en Internacional, Corinthians, Santos y Vasco da Gama. Luego pasó seis años en Pisa, Fiorentina y Pescara. Su mayor éxito fue un subcampeonato de la Copa de la Uefa. Poca cosa. En 1993 emigró a Alemania, donde pasó dos años en el Stuttgart antes de dar el salto al Jubilo Iwata de la bien pagada liga japonesa. En 1998 volvió a Brasil y allí, de nuevo en el Internacional, colgó las botas.
“Quiero traer a la selección brasileña la misma voluntad que tuve como jugador”, ha dicho Dunga en su presentación como seleccionador.” Fuerza, motivación y voluntad de vencer son imprescindibles para vestir esa camiseta”.
En la entrevista concedida a As, el periodista le preguntaba si, con él en el banquillo, Ronaldo sería titular siempre. “Sí, siempre porque es un jugador decisivo”, respondía sin pestañear. “Si yo fuera el entrenador tendría que fabricar jugadas para explotar el juego de Ronaldo. Sacaría el equipo que le diera más balones a él. El problema es que jugamos con cuatro atacantes: Kaká, Adriano, Ronaldo y Ronaldinho. Así no hay espacios para jugar y no hay jugadores que lleguen desde atrás para meter la pelota”.
El cuadrado mágico (el que “nace de los ángulos mágicos, con el rombo girado”) parece tener los días contados. El debut tendrá lugar el 16 de agosto, en un amistoso contra Noruega en Oslo. En el horizonte, sin embargo, asoma ya el Mundial 2010. Así es Brasil.
Marca | Entrevista a Dunga
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