Más vergüenza en el Calcio

WCalcio.jpg Ya es oficial. Los rumores que llevaban avisándonos desde hacía días se han confirmado ciertos. En una de las mayores bajadas de pantalones que recuerda la historia reciente del fútbol profesional, y tirando por tierra gran parte del prestigio que para la justicia italiana había ganado la CAF con su decisión sobre el Moggi-gate, el Tribunal de Apelación ha rebajado drásticamente la condena de los equipos implicados en el escándalo. Veamos.

El Milán pasa de una penalización de 15 puntos a otra de sólo 8, y por tanto puede participar en la Champions; el castigo se queda en agua de borrajas para ellos (muy larga es la mano de Berlusconi). También sobreviven sin problemas Lazio y Fiorentina, repescados. Y en cuanto a la Juventus, cuyos pecados son tan graves que ni siquiera los infames jueces del tribunal se han atrevido al indulto de facto, su sanción pasa de comenzar en Segunda con -30 puntos a empezar con -17. Traducido: de tener incluso muy difícil la permanencia (y mínimo dos años seguros en el pozo) a una probabilidad razonable de que el purgatorio les dure solamente un año. Las reacciones no se han hecho esperar: hoy mismo Kaká ha anunciado que sigue en el Milán, mientras que Deschamps ya asegura que nadie más se irá de la Juve.

Está claro que los poderes fácticos han ejercido de tales. Para los que amamos el fútbol es un día de pena, de gran tristeza, de luto riguroso. Después de que estos delincuentes perpetren la mayor atrocidad deportiva de que hayamos oído hablar, tenemos que tragarnos que es perfectamente posible que un año la situación sea exactamente como antes, con todos los culpables de rositas. ¿Alguien más va a creer en la limpieza del fútbol italiano? Recordemos que la sospecha es lo que más rápido se extiende, como mancha de aceite. ¿Qué va a ser de nosotros, de los aficionados, de los que sí creíamos en “que gane el mejor”? ¿Tendremos siempre que ser el hazmerreír y las marionetas de los Moggis del mundo? ¿Esos que ya se preparan para volver, pues saben que nada les ocurre, que tan rápido todo se olvida, qué quedan impunes?

Es repugnante. Es vomitivo. Se me acaban las palabras.

Secciones: Calcio

« Negro panorama para Calderón | Se siguen anunciando fichajes »

Noticias relacionadas